Nueva York se convirtió este miércoles en el estado número 13 de Estados Unidos en permitir la muerte asistida para pacientes con enfermedades terminales, luego de que entrara en vigor una ley que autoriza esta opción bajo estrictos requisitos médicos y legales.
Entra en vigor en Nueva York la ley que permite una muerte asistida para pacientes con enfermedades terminales bajo estrictas reglas
La nueva ley abre una opción médica al final de la vida para pacientes en fase terminal, pero establece controles para garantizar que la decisión sea voluntaria y sin presiones externas
La medida fue aprobada por la Legislatura estatal en junio de 2025 y posteriormente firmada en febrero de este año por la gobernadora Kathy Hochul. La mandataria, quien pertenece a la Iglesia católica y había expresado dudas iniciales debido a sus creencias religiosas, finalmente dio luz verde a la legislación.
La Ley de Asistencia Médica para Morir permite que pacientes diagnosticados con una enfermedad terminal y con una expectativa de vida de seis meses o menos puedan solicitar medicamentos para poner fin a su vida de manera voluntaria.
El marco legal establece diversas medidas de protección para evitar abusos. Entre ellas se encuentra la obligación de que la decisión sea completamente voluntaria, un periodo de espera de cinco días entre la solicitud formal y la entrega del medicamento, además de que la petición quede registrada mediante audio o video.
También exige una evaluación de la capacidad mental del paciente por parte de un profesional de salud mental, como un psicólogo o psiquiatra, antes de aprobar el procedimiento.
La ley prohíbe además que personas con un posible beneficio económico tras la muerte del paciente participen como testigos o intérpretes durante el proceso. Asimismo, permite que organizaciones de cuidados paliativos con orientación religiosa puedan decidir no ofrecer este servicio si va en contra de sus principios.
Oregon fue el primer estado del país en implementar una ley de muerte asistida en 1997.
Desde entonces, otras jurisdicciones como Washington, Vermont, California, Colorado, Hawái, Nueva Jersey, Maine, Nuevo México, Montana, Delaware y el Distrito de Columbia aprobaron medidas similares, a las que ahora se suma Nueva York.








