Matti Maya vivió momentos de angustia al no saber qué podría haberles pasado a sus hijos, quienes estaban en la escuela, durante la devastadora avalancha en Nepal. Afortunadamente, los dos sobrevivieron y pudo reunirse con ellos. Ghale, su hijo de ocho años, el día de la inundación trepó los árboles para ponerse a salvo. Después, fue evacuado en un helicóptero con una pierna rota y heridas en la cara. Tras días de búsqueda, la mujer recibió una llamada y se dirigió a un hospital en Katmandú, Nepal para ver al niño.
Matti Maya vivió momentos de angustia al no saber qué podría haberles pasado a sus hijos, quienes estaban en la escuela, durante la devastadora avalancha en Nepal. Afortunadamente, los dos sobrevivieron y pudo reunirse con ellos. Ghale, su hijo de ocho años, el día de la inundación trepó los árboles para ponerse a salvo. Después, fue evacuado en un helicóptero con una pierna rota y heridas en la cara. Tras días de búsqueda, la mujer recibió una llamada y se dirigió a un hospital en Katmandú, Nepal para ver al niño.