Autoridades federales
identificaron al
sospechoso del
secuestro en Bakersfield como Anthony Scott Harris,
un veterano del Ejército licenciado sin honores y registrado como agresor sexual.
El sujeto irrumpió con un dispositivo explosivo en el
edificio bancario, donde amarró a víctimas en el segundo piso. El operativo conjunto entre el Departamento de
Policía de Bakersfield y escuadrones
SWAT del FBI culminó con la liberación segura de todos los civiles.