Tiroteos

"No estaba lista para morir": enfermera sobreviviente del tiroteo en Las Vegas

Natalie Vanderstay, enfermera de Los Ángeles, caminó bajo la lluvia de balas sobre cuerpos y otras personas que intentaban escapar de la masacre, con una herida en el estómago y otra en el pierna. Un taxista del que no sabe ni su nombre la llevó al hospital.
4 Oct 2017 – 6:13 AM EDT

Con una herida sangrante en el estómago y otra abierta en una pierna, Natalie Vanderstay vio como la gente moría mientras ella intentaba huir de la masacre en el Strip de Las Vegas.

Para ponerse a salvo de la lluvia de balas disparadas indiscriminadamente desde la ventana del piso 32 del hotel Mandalay Bay debió pisar y pasar encima de otras personas, algo que afirma, la perseguirá para siempre.

"La gente gritaba. Los gritos se oían fuerte y más fuerte. Luego sentí ese golpe en mi estómago y supe que había recibido un disparo", relata esta enfermera de Los Ángeles, de 43 años que forma parte de los 527 heridos que dejó el tiroteo a manos de Stephen Paddock en un festival de música country donde murieron 59 personas la noche de este domingo.

"Yo dije: OK, no puedo quedarme aquí. Voy a desangrarme. Duele tanto", prosigue su narración.

"Pero yo sabía que no quería morir. No estaba lista para morir", agregó Vanderstay entre lágrimas, postrada en un cama del University Medical Center, con tubos conectados a sus venas y vendas en el estómago.


Al salir gravemente herida halló un taxi que ya tenía ocupantes dentro y les dijo que había recibido un disparo. Extraños la metieron en el auto y el conductor la llevó rápidamente al único centro de trauma de nivel 1 del estado.

"Se sentía como una enorme pelota de béisbol en el estómago", cuenta Vanderstay y agrega que también podía ver su pierna como un "filete abierto". Recordó que en medio de la balacera se quitó la camiseta para recubrirse la herida.


Fue sometida a una cirugía en el colon y partes de sus intestinos fueron reconstruidas. Su rehabilitación tomará tiempo, "ni días ni semanas", dice el Dr. Thomas Scalea, médico en jefe del centro de trauma de shock de la Universidad de Maryland en Baltimore, citado por AP.

Del total de heridos, todavía 130 personas permanecen hospitalizadas, 48 de ellas en condición crítica.

Ahora, en la cama del hospital, con voz entrecortada, Vanderstay piensa en las personas que no pudo ayudar en ese momento. "Había gente muerta... un hombre con los ojos apagados y yo no podía ayudarle", dijo.

Vanderstay agradece al taxista que, dice, le salvó la vida. "Si no fuera por él, no estaría aquí. No sé quién es. El hizo todo por traerme aquí".

Vigilia en memoria de las víctimas de la masacre en Las Vegas

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