Miguel García, un
hondureño de 38 años, fue detenido por
agentes de ICE cuando se dirigía a trabajar tras dejar a sus hijas en la escuela. Su esposa contrató a una abogada y presentó un recurso de
habeas corpus, pero el caso no avanza y el padre continúa en un centro de detención, mientras su familia está pasando por problemas económicos.
Definen candidaturas tras segunda vuelta de primarias en Texas; estos son los ganadores