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Inmigración

Este joven se casó en la frontera vigilado por agentes y ahora se sabe que es un narcotraficante

Documentos judiciales muestran que Brian Houston, quien celebró su matrimonio gracias a los encuentros humanitarios que se realizan al abrir la valla, trató de introducir en EEUU más de 130 libras en heroína, metanfetaminas y cocaína que traía desde México.
22 Dic 2017 – 2:15 PM EST

Fueron solo tres minutos los que, en el pasado mes de noviembre, tuvieron el estadounidense Brian Houston y su prometida mexicana Evelia Reyes para casarse. La acelerada ceremonia se celebró en la frontera entre Estados Unidos y México, debido a que ninguno de los dos podía viajar al otro lado.

El encuentro se realizó gracias a la iniciativa llamada Puerta de Esperanza, que permite que personas de un lado y otro puedan reencontrarse brevemente. Pero ahora este evento, la única oportunidad que tienen algunos para estar cerca de sus seres queridos, está en riesgo.

Y todo por la boda en la frontera: el estadounidense está acusado de ser un narcotraficante. Houston, originario de San Diego, trató de pasar desde México cerca de 43 libras (19.5 kg) de heroína, 47 libras (21.3 kg) de metanfetaminas y otras 43 libras (19.5 kg) de cocaína.

Así se explica en los documentos judiciales, reportados inicialmente por el San Diego Reader, en los que se afirma que el joven trató entrar el 28 de febrero por la garita de San Ysidro, en California, con su Volkswagen Jetta 2013 cargando todas esas sustancias ilegales escondidas en diferentes partes, como las puertas o la llanta de repuesto.

Enfado en la Patrulla Fronteriza

Los agentes de la Patrulla Fronteriza que vigilaron el evento de Houston y Reyes están ahora sorprendidos y hasta enfadados. "Se sienten molestos, sienten que se aprovecharon de ellos, que fueron engañados", ha confesado Joshua Wilson, portavoz de esta agencia, al diario San Diego Union Tribune. "Resulta que ofrecimos seguridad armada a una boda de un narcotraficante", subrayó.

La revelación ha puesto en la mira estos encuentros, que hace posible la organización Ángeles de la Frontera. La primera vez que consiguieron que se realizara una apertura humanitaria de la valla fue en 2013, permitiendo que una joven conociera por primera vez a su padre. Desde entonces se han producido otros cinco, siempre bajo la supervisión de agentes fronterizos.

El encuentro de estas personas siempre se realiza en un pequeño parque propiedad del Departamento de Seguridad Nacional llamado Parque de la Amistad. Allí, familias divididas, que han solicitado el encuentro a Ángeles de la Frontera y que han pasado una comprobación de antecedentes realizada, consiguen estar nuevamente cerca por solo tres minutos.

"Nuestra organización nunca ha realizado el chequeo de antecedentes, dado que la Patrulla Fronteriza nos indica que ellos los hacen todos y luego nos dicen qué familias consiguen pasarlo", indicó Enrique Morones, director ejecutivo de la organización.

Takae Michael, portavoz de la Patrulla Fronteriza, declaró al San Diego Union Tribune, que realizaron la revisión "en función de la información biográfica que les fue entregada" por Morones y no se encontró "ninguna actividad criminal".

Para el evento en el que se celebró el matrimonio de Houston y Reyes se habían convocado 12 familias, si bien una no se presentó. La boda tuvo que hacerse ante la sorpresa de los agentes y, en los pocos minutos que disponían, los novios debieron firmar los documentos, tomarse las fotos y abrazarse.

"Para una relación, este muro no existe, por amor no hay fronteras", dijo Evelia ante los medios tras pasar a ser esposa del joven estadounidense.

Aquel día numerosos medios se hicieron eco del encuentro y las fotos mostraron a la mexicana feliz con un vestido blanco y a Houston con un traje gris. Las crónicas explicaban que las autoridades estadounidenses le habían negado la visa a esta madre de tres hijos de otro matrimonio y que él no podía cruzar a México, aunque no dijo a los medios el porqué.

La sentencia, en enero

Houston logró su libertad tras serle establecida una fianza de 200,000 dólares y un depósito del 15% en efectivo y con obligación de entregar su pasaporte así como no volver a México.

Wilson ha señalado a Morones por no haberles advertido de que, entre las personas que iban al encuentro, dos tenían la intención de casarse. "Aparecieron vestidos para una boda. Los agentes no tenían poder para impedirlo", advirtió.

Ante esta situación Morones mostró su intención de reunirse con el director de la Patrulla Fronteriza de San Diego, Rodney Scott, para analizar lo sucedido y hablar de otros eventos en el futuro.

"Nos sorprendimos mucho al conocer la pasada semana la situación legal muy seria de Brian Houston. Eso va en contra de todo los que Ángeles de la Frontera defiende", añadió.

El estadounidense se declaró culpable en el mes de mayo y se espera que sea sentenciado en enero de 2018.

En fotos: así es el día a día en el cruce fronterizo entre San Diego y Tijuana

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