Los Ángeles, CA.- Este lunes 31 agosto comenzó como un día normal de escuela para Camila Parada de 13 años, en la Woodworth Monroe Middle Schoolt, pero terminó en una emergencia médica.
Niña termina en el hospital tras comer dulce con marihuana que, según su familia, recibió en la escuela
Una familia de Inglewood exige respuestas después de que su hija de 13 años terminara en el hospital tras comer una gomita que, según la menor, le entregó otra estudiante dentro de la escuela Woodworth Monroe Middle School. El parte médico entregado a sus padres señala intoxicación por marihuana, además de náuseas, vómitos e hipopotasemia.
Según el relato de Camila, todo ocurrió después de que otra estudiante le entregara un dulce. La adolescente contó que conocía a la estudiante y que nunca imaginó que el dulce pudiera hacerle daño.
“Nunca pensé que una persona con la que yo me hablara me fuera a hacer eso, algo malo”, dijo Camila. La menor describió el dulce como una gomita verde.
Poco después de comerlo, comenzó a experimentar síntomas que, según cuenta, fueron empeorando rápidamente: “No podía ver y me sentía muy mareada”.
Pidió ayuda a los maestros
Camila asegura que acudió a dos maestras porque comenzó a sentirse mal.
Según su relato, les dijo que estaba muy mareada, que tenía dificultades para ver y que sentía que estaba perdiendo el conocimiento.
“Sentía que me iba de la vida”, relató. La adolescente asegura que pidió que llamaran a su padre o a una ambulancia.
También identificó a la estudiante que, según ella, le entregó la gomita.
"Parecía muerta"
El padre de Camila, Ángelo Moncada, cuenta que recibió una llamada de la escuela alrededor de la 1 de la tarde.
Inicialmente, asegura que le pidieron que fuera a recoger a su hija y la llevara a casa. Sin embargo , durante una llamada posterior, le informaron que la adolescente estaba mucho peor y que necesitaba asistencia médica.
Fue entonces cuando, según la familia, se decidió llamar al 911. La adolescente, estudiante de octavo grado, fue trasladada en ambulancia al Centinela Medical Center.
“Ya la encontré en un estado bien crítico, con los ojos bien volteados, bien blancos. Estaba totalmente pasmada”, relató su padre Ángelo.
La preocupación aumentó porque, según el padre, la menor estaba vomitando y no podía mantenerse de pie.
“Prácticamente pensé que ella iba a fallecer porque estaba completamente pálida, parecía que estaba muerta”, dijo.
Intoxicación por marihuana
El parte médico entregado a la familia señala como diagnóstico intoxicación por marihuana, además de náuseas y vómitos.
El documento también indica que la adolescente presentó hipopotasemia, es decir, niveles bajos de potasio en la sangre.
La hipopotasemia puede provocar debilidad y calambres y, cuando es más severa, puede afectar el ritmo cardíaco.
Cuestionan a la escuela
Los padres cuestionan ahora cómo pudo ocurrir lo sucedido dentro de la escuela y cómo fue manejada la emergencia.
En la entrada del plantel hay un letrero que señala que se trata de una “zona libre de drogas”.
Para esta familia, sin embargo, la experiencia de su hija plantea interrogantes sobre lo que ocurrió dentro del plantel y la respuesta de las autoridades escolares.
Su padre dice que sintió que inicialmente la escuela quería que simplemente recogiera a su hija y se la llevara a casa: “La escuela prácticamente lo que quería era como lavarse las manos”
Según los padres, hasta el momento las autoridades no se han comunicado con ellos para dar seguimiento al estado de salud de Camila ni para explicarles lo sucedido.
La experiencia también ha afectado la confianza de la adolescente en su escuela.
Cuando se le preguntó si se siente segura de regresar y si confía en que las autoridades escolares la protegerán, Camila respondió que no.
“Aterrada, impotente. Mi hija pudo haber muerto”, dijo Silke Parada, la madre de Camil,a entre lágrimas.







