Los Ángeles, CA.- Chris Reza conoce de cerca las comunidades del este y sur de Los Ángeles. Durante más de dos décadas de servicio, ha sido testigo de los crímenes y desafíos que afectan a estas zonas.
El detective de LAPD que encontró en el mariachi otra forma de servir a Los Ángeles
Durante más de dos décadas como detective del LAPD, Chris Reza ha conocido de cerca los desafíos que enfrentan las comunidades del este y sur de Los Ángeles. Pero, además de su uniforme y su radio, Reza lleva consigo un micrófono. A través del mariachi encontró una manera diferente de acercarse a los vecinos y fortalecer la confianza con la comunidad que juró proteger y servir.
Pero también ha aprendido que no todas las batallas se ganan con patrullas o esposas. Algunas, dice, se enfrentan construyendo confianza.
Reza encontró en la música una manera de hacerlo: en 2017, fundó Mariachi Los Servidores, el primer mariachi conformado por agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles.
Su talento para la comunidad
Mariachi Los Servidores nació con una misión que va más allá de la música: utilizar las canciones como una herramienta para acercarse a las comunidades y profundizar la relación entre los agentes y las personas a las que sirven.
El uniforme y el mariachi Reza ha tenido la oportunidad de participar en programas internacionales, pero asegura que ninguna de esas experiencias se compara con estar frente a su propia comunidad.
“Estar aquí en la comunidad con mi uniforme cantando es la mejor experiencia”, confiesa.
Porque para él, el escenario no necesariamente tiene que estar lejos de las calles que conoce como detective, está en el corazón de la comunidad.
Una canción también puede servir
Aunque alguna vez cantó como solista, Reza asegura que hoy prefiere utilizar su voz de una manera diferente.
Su objetivo no es solamente interpretar una canción, es utilizarla para servir y ayudar a la comunidad que juró proteger.
Y si una de las canciones que entona consigue cambiar la vida de una persona, aunque sea por un momento, para Reza todo habrá valido la pena.









