El especialista en seguridad Arturo Grandón sugieren reforzar la seguridad mediante una
combinación de patrullaje estatal y vigilancia interna para
proteger los centros de culto. Tras el
ataque en Michigan, expertos recomiendan
implementar protocolos de "cierre patronal" y perímetros defensivos que eviten tácticas de intrusión como el alunizaje. Estas medidas buscan resguardar a la comunidad y a los estudiantes de escuelas religiosas sin militarizar los espacios de oración,
permitiendo una respuesta inmediata ante alertas máximas de seguridad nacional.