La Agencia Central de Inteligencia (CIA) puso en marcha un grupo de trabajo secreto enfocado exclusivamente en Cuba, una medida con la que busca reforzar sus operaciones de inteligencia y acelerar la presión sobre el gobierno de la isla, de acuerdo con un reporte publicado por The New York Times, que cita a personas familiarizadas con la operación.
La CIA intensifica su estrategia contra Cuba con un grupo secreto para aumentar la presión sobre el gobierno de la isla
La agencia reorganizó sus recursos para fortalecer las operaciones de espionaje e inteligencia dirigidas a Cuba.
La nueva unidad permitiría concentrar más recursos financieros, humanos y tecnológicos para recopilar información sobre el liderazgo cubano e impulsar una estrategia coordinada que responda a las prioridades de la administración del presidente Donald Trump.
Según el diario, el grupo ya comenzó a integrar oficiales especializados en el reclutamiento de fuentes, analistas de inteligencia, expertos en operaciones cibernéticas y personal dedicado a campañas de influencia encubiertas.
De acuerdo con las fuentes consultadas por The New York Times, la misión del grupo no contempla acciones militares directas, sino generar divisiones dentro de la cúpula política cubana para favorecer el surgimiento de dirigentes considerados más abiertos a las demandas de Washington.
La investigación señala que la CIA pretende profundizar el análisis sobre los movimientos financieros y las actividades de altos funcionarios cubanos, información que incluso podría hacerse pública como parte de una estrategia de presión política, una táctica que Estados Unidos ha utilizado anteriormente contra otros gobiernos considerados adversarios.
La agencia estadounidense declinó hacer comentarios sobre la existencia de este grupo de trabajo.
Trump eleva a Cuba al nivel de China, Rusia e Irán
El reporte también indica que la administración Trump modificó recientemente el Marco Nacional de Prioridades de Inteligencia (NIPF) para colocar a Cuba en la categoría de "Prioridad 1", el nivel más alto dentro de los objetivos de recopilación de inteligencia de Estados Unidos.
En esa clasificación, Cuba comparte nivel con países como China, Rusia e Irán.
Como consecuencia, distintas agencias estadounidenses, entre ellas la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA), habrían incrementado el uso de satélites y otros sistemas de vigilancia para obtener información más actualizada sobre las capacidades militares y el funcionamiento del gobierno cubano.
Según The New York Times, esa información también serviría para que el Pentágono actualice sus escenarios de respuesta si el presidente decidiera endurecer aún más su política hacia la isla.
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, rechazó las presuntas operaciones de la CIA y aseguró que forman parte de una estrategia que Washington ha mantenido durante décadas.
"Estas intenciones no sorprenden, ya que Cuba ha sido durante mucho tiempo blanco de los esfuerzos de la CIA por espionaje, subversión y desestabilización, incluido el terrorismo", declaró el funcionario en un comunicado enviado a The New York Times.
Añadió que resulta contradictorio que Estados Unidos considere a Cuba una amenaza mientras, afirmó, desarrolla acciones encubiertas contra el país.
La creación del nuevo grupo revive uno de los capítulos más conocidos de la historia de la CIA en Cuba.
En 1960, la agencia estableció una unidad similar que posteriormente participó en la preparación de la fallida invasión de Bahía de Cochinos en 1961.
Sin embargo, el reporte precisa que el nuevo grupo tendría un alcance distinto, ya que actualmente no cuenta con fuerzas cubanas organizadas ni autorización para ejecutar operaciones letales.
Durante las últimas décadas, la presencia de la CIA en la isla ha cambiado de acuerdo con la relación entre ambos países. Tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas durante la administración de Barack Obama, hubo intentos de cooperación en materia de inteligencia, aunque nunca prosperaron.
Posteriormente, la estación de la CIA en La Habana fue cerrada durante el primer mandato de Trump tras los reportes del llamado síndrome de La Habana, y reabierta en 2024 bajo la administración de Joe Biden.
No obstante, The New York Times señala que los agentes estadounidenses continúan enfrentando fuertes restricciones operativas debido a la vigilancia permanente de las autoridades cubanas.









