El juicio de Lindsay Clancy pone de relieve la atención psiquiátrica que recibió antes de asesinar a sus tres hijos

El tratamiento psiquiátrico de Clancy es un capítulo clave en los relatos tanto de la fiscalía como de la defensa sobre su estado mental cuando estranguló a los niños en su casa de los suburbios y luego saltó por una ventana del segundo piso

Video "La puerta estaba cerrada y me di cuenta que algo iba mal": Exesposo de Lindsay Clancy relata cómo halló a sus hijos sin vida

La audiencia del juicio por asesinato de Lindsay Clancy se centró el viernes en la atención psiquiátrica que recibió antes de matar a sus tres hijos, con testimonios que reconstruyeron un trayecto de varios meses hasta una última cita el día anterior a la tragedia.

En esa visita virtual del 23 de enero de 2023, la madre de Massachusetts parecía deprimida, dijo que no sentía motivación y reportó episodios de ansiedad con taquicardia, testificó ante el jurado la psiquiatra Dra. Jennifer Tufts. Sin embargo, afirmó que Clancy no dio indicios de escuchar voces que, según su defensa, al día siguiente le ordenaron quitarle la vida a sus hijos para luego acabar con la suya.

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«¿Le dijo que estaba planeando matar a los niños?», preguntó la fiscal Jennifer Sprague.

«No», respondió Tufts. «En absoluto».

El tratamiento psiquiátrico de Clancy es un capítulo clave en los relatos tanto de la fiscalía como de la defensa sobre su estado mental cuando estranguló a los niños en su casa de los suburbios y luego saltó por una ventana del segundo piso.

Al interrogar a Tufts y a otra psiquiatra que atendió a Clancy durante una estancia hospitalaria de cinco días a principios de enero de 2023, los fiscales destacaron que la acusada negó querer hacer daño a nadie más o tener planes de suicidarse. Mientras tanto, el abogado de Clancy buscó profundizar en la afirmación de la defensa de que varios profesionales no la diagnosticaron adecuadamente y le recetaron una serie de medicamentos que empeoraron su situación.

Clancy se ha declarado no culpable de los cargos de asesinato por la muerte por estrangulamiento de Callan, Dawson y Cora Clancy, que tenían entre 8 meses y 5 años. Fueron encontrados en el sótano de la casa familiar en la localidad costera de Duxbury, Massachusetts, y su madre yacía gravemente herida en el jardín. Permanece paralizada de la cintura para abajo.

Los fiscales argumentan que Lindsay Clancy, una exenfermera de parto de 35 años, fue una asesina con intencionalidad que atacó a sus hijos tras lograr que su esposo saliera de casa pidiéndole que hiciera unos recados. La defensa no discute que ella mató a los niños, pero sostiene que estaba tan enferma mentalmente que no se le debe exigir responsabilidad penal.

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En el juicio penal y en una demanda por negligencia médica, los abogados de Clancy afirman que padecía trastorno bipolar y psicosis posparto, una desconexión de la realidad que sufre una pequeña fracción de mujeres tras el parto.

Cuando Clancy buscó atención médica por primera vez

Tufts atendió a Clancy por primera vez en septiembre de 2022. Consultando sus notas en el estrado de testigos el viernes, recordó que Clancy dijo sentirse ansiosa, « abrumada» por el cuidado de los tres niños y preocupada porque el bebé, Callan, se negaba a tomar el biberón. Su baja por maternidad estaba a punto de terminar, aunque más adelante la extendería.

Tufts le diagnosticó un trastorno de ansiedad generalizada y un trastorno de adaptación con estado de ánimo deprimido, y le recomendó terapia y un antidepresivo. Ese fue el primero de un cóctel de medicamentos en constante cambio que Tufts y otros le recetaron a medida que Clancy reportaba un aumento de los síntomas, se quejaba de efectos secundarios y se cuestionaba si las pastillas la estaban empeorando.

La demanda por negligencia médica de Clancy argumenta que el aumento de su ansiedad e insomnio tras ese primer antidepresivo fue una reacción que indicaba un trastorno bipolar. Tufts dijo que consideró dicho diagnóstico en diciembre de 2022, pero que Clancy no cumplía con los criterios.

Otro profesional de la salud, una enfermera especializada, sí consideró el trastorno bipolar y le recetó un antipsicótico que se utiliza a menudo para tratarlo, así como para el insomnio. El estado de Clancy siguió deteriorándose.

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La estancia de Clancy en un hospital psiquiátrico

Para el día de Año Nuevo de 2023, Clancy ingresó por su cuenta en el McLean Hospital, un destacado centro psiquiátrico. Clancy dijo que se sentía insensible y expresó su preocupación por depender del antipsicótico para dormir, testificó el viernes la psiquiatra del hospital, la Dra. Alia Goodheart. Diagnosticó a Clancy insomnio asociado a una condición de salud mental y fue reduciendo gradualmente el medicamento.

Posteriormente, Clancy reportó que podía dormir, tenía muchas ganas de volver a casa a tiempo para una fiesta de cumpleaños atrasada pero planeada desde hacía tiempo para Cora, y programó su propio seguimiento ambulatorio, testificó la psiquiatra. El hospital le dio el alta el 5 de enero con recetas para un ansiolítico y un inductor del sueño.

«Nunca declaró haber tenido pensamientos de hacer daño a nadie más», dijo Goodheart al jurado. Y aunque Clancy mencionó haber tenido pensamientos suicidas, negó tenerlos en ese momento e incluso afirmó que tenía motivos para no quitarse la vida: «sus hijos, su familia, su madre», recordó Goodheart.

Clancy vio a Tufts, su psiquiatra ambulatoria original, por videollamada cuatro veces más durante ese mes de enero. En su última cita, Tufts ajustó las dosis de sus medicamentos. Dijo que no vio razón alguna para ordenar el internamiento hospitalario de Clancy.

El abogado defensor Kevin Reddington aún no ha tenido su turno para interrogar a Tufts. Pero al interrogar a Goodheart, enfatizó que el equipo médico del hospital no realizó varias pruebas —Goodheart dijo que no eran necesarias— ni se enteró de que Clancy había llamado a una línea de prevención del suicidio ese otoño. Tampoco hablaron los profesionales del centro con sus clínicos ambulatorios.

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«Estaba muy enferma, ¿verdad?», preguntó Reddington en un momento dado.

«No sé a qué se refiere», respondió Goodheart.

De ser condenada por asesinato, Clancy se enfrenta a una pena de cadena perpetua sin libertad condicional. Si es declarada no culpable por falta de responsabilidad penal, sería ingresada en un centro estatal de salud mental.