HOUSTON, Texas- En una entrevista con Deysy Ríos de N+ Univision 45, John Whitmire, alcalde de Houston, no ocultó su preocupación tras la demanda presentada por el Procurador General de Texas y el congelamiento de al menos 110 millones de dólares en fondos de seguridad pública por parte de Greg Abbott.
"No voy a jugar a la política. No estoy en una campaña": Alcalde busca recuperar los $110 millones congelados por Abbott
El alcalde de Houston, John Whitmire, ha lanzado un mensaje claro: la seguridad de los ciudadanos no puede ser moneda de cambio en campañas electorales. Tras las amenazas interpuestas por el Procurador General y el Gobernador de Texas, la ciudad se encuentra en una carrera contrarreloj para recuperar al menos 110 millones de dólares en fondos que hoy permanecen congelados por disputas legales sobre la cooperación entre el Departamento de Policía local y ICE.
"Firmamos un acuerdo con el gobernador para seguir la norma, el consejo y yo creemos que lo hacemos", se defendió Whitmire.
Este dinero no es solo una anotación contable. Según el alcalde, esos fondos son el pulmón de servicios vitales que impactan directamente a comunidades históricamente desatendidas como Gulfton, el Eastside y el Near Northside.
Además son fondos que apoyan la lucha contra la violencia doméstica, la protección de jóvenes, la recolección de basura y la mejora de los autobuses de Metro.
El factor del miedo y la realidad de ICE
Uno de los puntos más tensos de la charla con N+ Univision 45 fue la percepción del trabajo del Departamento de Policía de Houston. Whitmire fue enfático al desmentir que el departamento actúe como una extensión del servicio de inmigración. " He patrullado con HPD. A los oficiales no les importa el estatus migratorio de una persona cuando la detienen", afirmó.
Para respaldar su postura, el alcalde ofreció datos concretos que contrastan con la narrativa del miedo.
El mes pasado, de 22 personas sobre las cuales se consultó a ICE tras detectar órdenes administrativas en el sistema, la agencia federal solo mostró interés real en dos individuos con antecedentes peligrosos.
"El 90% de las veces, una detención de tráfico se resuelve en 10 minutos y la persona sigue su camino", explicó. Whitmire lamentó que el "teatro político" de algunos miembros del concejo y de funcionarios estatales esté aterrorizando a los trabajadores, las nanas y los miembros de las iglesias locales, afectando incluso la asistencia escolar.
" Dejen la política de lado. ¿Saben lo que está haciendo la política? Asustando a nuestra comunidad", sentenció Whitmire.
Una mediación necesaria estatal
Whitmire, quien sirvió 40 años como senador estatal, conoce bien el estilo del gobernador Greg Abbott. " Sé hacia dónde va, es política pura", señaló, refiriéndose a que el estado está " buscando cortes favorables" fuera de la jurisdicción de Houston.
Sin embargo, su enfoque no es el de la confrontación en los tribunales, la cual considera "cara y lenta", sino el de la modificación del lenguaje legal para cumplir con la ley estatal sin sacrificar la independencia de la ciudad.
La urgencia es real. Houston se prepara para recibir la FIFA, lo que requiere una inversión masiva en horas extras policiales y el arrendamiento de 50 ambulancias adicionales.
Sin los fondos estatales, la capacidad de respuesta de la ciudad ante eventos de esta magnitud y ante las necesidades de salud pública, como vacunas y pruebas, se vería seriamente comprometida.
Un llamado a dejar las campañas afuera
" Y no voy a jugar a la política. No estoy en una campaña", aclaró Whitmire.
El alcalde criticó tanto a los tres miembros del concejo municipal que prefieren el litigio, como a los comisionados del condado que discuten estos temas a puerta cerrada sin tomar acciones.
"Pero les pido a los miembros del concejo y a los funcionarios estatales, dejen sus políticas fuera de la sala", dijo el Alcalde.
Para Whitmire, el objetivo es uno solo: llegar al próximo miércoles con una propuesta de lenguaje legal que satisfaga al estado y devuelva el dinero a los contribuyentes de Houston.
" Mi trabajo es bajar el tono de las voces y proteger a los residentes", concluyó.























