Miles de aficionados de los
Knicks se congregaron en
Bryan Park para seguir el partido ante los
Spurs, provocando el cierre de calles y un amplio
operativo policial. Aunque el ambiente comenzó festivo, las autoridades realizaron múltiples
arrestos y movilizaron autobuses para trasladar a los detenidos mientras la multitud seguía creciendo.
Seguridad extrema en el Madison Square Garden para el juego 3 entre Knicks y Spurs y la asistencia de Trump