Ya transcurrió un año desde el
choque entre un avión de American Airlines y un helicóptero Black Hawk del Ejército de Estados Unidos sobre el
río Potomac, en el que fallecieron 67 personas. No obstante, un ingeniero aeronáutico afirma que el espacio aéreo donde ocurrió el suceso se mantiene congestionado y complejo; aunque reconoce que la seguridad ha mejorado mediante los cambios implementados por la Administración Federal de Aviación en el área del
aeropuerto Reagan.También te puede interesar:
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