DALLAS, Texas. - Mientras millones de personas permanecían en sus casas resguardándose de la tormenta invernal la semana pasada, Lázaro Molina y su equipo de contratistas para ONCOR se jugaban la vida en las carreteras, caminos rurales y zonas deshabitadas para reparar las líneas del tendido eléctrico que se habían caído luego de la tormenta invernal que azotó gran parte del estado de Texas.
”No tenemos opción, tenemos que salir”: dice hispano quien trabaja reparando el tendido eléctrico tras la tormenta invernal
La tormenta invernal se fue el fin de semana, sin embargo, aún hay mucha gente sin electricidad porque hay cables del tendido eléctrico que permanecen caídos.

Sin salir de su asombro exclamó:” ira nomás”, al ver cómo el hielo se había apoderado de los árboles, arbustos, pastizales, postes de energía eléctrica y todo lo que tocó la lluvia gélida.
En medio de la helada, Lázaro y su equipo perteneciente a la empresa OLAM Technologies fueron hasta los lugares más recónditos en el norte de Texas para reparar el tendido eléctrico que se vino abajo con la tormenta invernal.
”No tenemos opción, tenemos que salir porque, si aún así hubo muchos destrozos, dijo, ahora qué hubiera sido si nadie toma control de eso”.
Y es que la pérdida de electricidad no solo se debió al congelamiento de las plantas generadoras, sino también a la caída de cables por los árboles que no resistieron el peso del hielo.
”Estamos aquí porque tenemos que restablecer la luz”, dijo Lázaro Molina, al señalar que era muy peligroso hacer ese tipo de trabajo, el cual considera como “caliente” por el riesgo tan alto que se tiene.
“Hubo muchas líneas caídas y aún estamos trabajando de 12 a 16 horas porque todavía hay muchísimas líneas. Hubo lugares en donde apagaron la luz y al momento de encender la luz fue cuando empezaron a tronar las líneas que es lo que estamos trabajando ahora”. señaló categórico.
Al igual que otras compañías, ellos trabajaban a marchas forzadas, a pesar de los peligros, para restablecer el servicio, el cual aún no funciona al 100 %.
” Arriesgándonos al frío, a la tempestad, al suelo, a los resbalones, realmente fue un tiempo muy peligroso”. añadió Molina.
En los momentos más álgidos hubo más de 4 millones de usuarios sin energía eléctrica. Actualmente ONCOR restaura el servicio en Lufkin y Nacogdoche que se ubican al sureste del estado, en donde los daños por la tormenta de hielo fueron más significativos.
ONCOR informa que a más tardar este martes 23 de febrero por la noche se restablecerá la energía eléctrica.
Si usted ve algún cable del tendido eléctrico caído repórtelo a ONCOR.com.
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