Inmigración

Los alcaldes de Dallas y Fort Worth no quieren muros ni puertas cerradas, aunque gane Trump

Los alcaldes explicaron que ambas ciudades, en donde reside un importante porcentaje de hispanos, buscan crear vínculos con México promoviendo el comercio, la educación y la cultura.
9 Jun 2016 – 1:37 PM EDT

DALLAS, Texas - Los alcaldes de Dallas y Fort Worth, en el estado fronterizo de Texas, rechazaron la construcción de un muro entre México y Estados Unidos, aunque gane el virtual candidato republicano a la Presidencia, Donald Trump.


En una rueda de prensa en la Ciudad de México y al cierre de una visita de trabajo de cuatro días, explicaron que ambas ciudades buscan crear vínculos con este país y promover el comercio, la educación y la cultura.

"No hay manera posible de que esto ocurra (el muro). El Congreso de EEUU no lo permitirá y es físicamente imposible. Apostaría mi último dólar a que no pasará", respondió el demócrata Mike Rawlings, alcalde de Dallas, cuestionado sobre una posible victoria de Trump.

El aspirante a la Casa Blanca defiende la deportación de EEUU de más de 11 millones de indocumentados y la construcción de un muro en su frontera sur para bloquear la inmigración ilegal.

Para la alcaldesa de Fort Worth, la republicana Betsy Price, se trata de apostar por el beneficio económico de la región.

Ambos ediles dieron estas declaraciones al cierre de una visita comercial celebrada del 5 al 8 de junio en la capital mexicana.

El alcalde demócrata, Mike Rawlings, dijo estar preocupado por el futuro del Acuerdo de la Asociación Transpacífico (TPP), suscrito en octubre pasado por EEUU, México, Perú, Chile, Canadá, Japón, Malasia, Singapur, Vietnam, Brunei, Australia y Nueva Zelanda.

Señaló que se requiere de unidad para competir contra China y confió en que este tratado, que Trump calificó de "horrible", sea pronto ratificado por el Congreso estadounidense.

Por su parte, Price recordó que parte del "milagro" comercial texano se debió a los negocios con México y otras naciones como Canadá, por lo que su ciudad, "cuya diversidad es una fortaleza", sigue queriendo construir esta relación.

No obstante, Rawlings destacó que las palabras impactan y exhortó a todos los candidatos y políticos a usarlas cuidadosamente. Hay que construir "puentes, no muros", dijo.

En Fort Worth el 46 % de la población es de origen latino, en Dallas la proporción es de 42 %.

Por su parte, la alcaldesa Price remarcó los grandes lazos que unen la región de Fort Worth y Dallas con México, y las buenas oportunidades que se suscitan. Solo el año pasado, el comercio bilateral fue de $1.300 millones, dijo.

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