Un plan de préstamos con facilidades para que bomberos, paramédicos y policías se muden a alguno de los seis distritos más violentos de Chicago no ha logrado apoyo entre estos servidores públicos. En seis meses de implementación solo dos agentes de la policía han comprado casas en el vecindario de Chatham, una zona al sur que es la que sufre menos violencia entre las disponibles.
Uniformados no se mudan a zonas violentas de Chicago aunque les den facilidades para comprar casas
Los bomberos, paramédicos y policías que adquieran viviendas en los distritos más violentos de Chicago y vivan en ellas por más de diez años no tendrán que pagar el préstamo, pero en los seis meses que lleva este plan solo dos servidores públicos han optado por mudarse. Autoridades de la ciudad creen que hay que dar más tiempo para medir el éxito o no del programa.

El programa del alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, consiste en otorgar préstamos de $30,000 a los uniformados para que adquieran viviendas en zonas de alto índice delictivo. El préstamo tiene amplias facilidades de pago, incluso los uniformados que vivan en esas casas por lo menos 10 años están exonerados de pagar.
La idea no es original de Emanuel, fue implementada por Richard M. Daley, quien fue alcalde de Chicago entre 1989 y 2011. Algunos concejales de la ciudad han sugerido cambios en el programa debido a la baja participación, pero la administración del alcalde demócrata quiere ver si el plan de préstamos obtiene más apoyo en los próximos meses.
Chicago registró la tasa más alta de homicidios en los últimos dos años, 650 homicidios en 2017 y 762 en 2016, superando el número de asesinatos a Nueva York y Los Ángeles combinados.
Michael Scott Jr, concejal del distrito 24, cree que el programa puede mejorarse si se cambia la condición de que quienes opten por los créditos deban tener ingresos inferiores a los 90,000 dólares anuales. “Sé que se busca captar a los oficiales más jóvenes, pero debería considerarse a quienes tienen más experiencia y ganan un poco más”, declaró el político al Chicago Tribune.
Para Anthony Simpkins, comisionado adjunto para la vivienda en el Departamento de Planificación y Desarrollo de Chicago, seis meses es poco tiempo para medir el éxito de la medida. “El plan comenzó en octubre y estos seis meses son los que tradicionalmente emplea la gente en buscar casa para comprar. Estamos entrando en primavera, temporada en la que la gente compra más viviendas. Así que los resultados pueden ser mejores”.