Una tienda de vestidos en La Villita se convierte en un taller de tapabocas ante la amenaza del coronavirus
Tania Hernández, dueña del lugar, explica que decidió empezar a fabricar las mascarillas con el fin de ayudar a la comunidad y, al tiempo, poder mantener a sus ocho empleados ganando un salario. En una semana han producido miles de tapabocas que están hechos de algodón y que han sido distribuidos en diversos lugares.
Una tienda de vestidos en La Villita se convierte en un taller de tapabocas ante la amenaza del coronavirus
Tania Hernández, dueña del lugar, explica que decidió empezar a fabricar las mascarillas con el fin de ayudar a la comunidad y, al tiempo, poder mantener a sus ocho empleados ganando un salario. En una semana han producido miles de tapabocas que están hechos de algodón y que han sido distribuidos en diversos lugares.