En el
condado Seminole se han registrado más de 2,300 internamientos involuntarios bajo la
Ley Baker, una norma de
Florida que permite hospitalizar a una persona en contra de su voluntad cuando representa un riesgo para sí misma o para otros.
En un solo fin de semana, tres menores de entre 15 y 16 años se quitaron la vida. Ante esta
crisis, líderes comunitarios, expertos y autoridades se reunieron para buscar soluciones y reforzar los recursos de
salud mental disponibles para las familias.
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