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Religión

Sacerdote bendijo la suite desde donde disparó el atacante de Las Vegas por petición de los empleados del hotel

El sindicato de trabajadores del Mandalay Bay le solicitó al reverendo que realizara este ritual eclesiástico para ayudar a superar el trauma a los empleados del casino, que no quieren regresar a esa área del inmueble.
26 Oct 2017 – 1:55 PM EDT

CHICAGO, Illinois. Un sacerdote católico de Chicago bendijo este fin de semana el piso 32 del hotel Manday Bay Resort en Las Vegas, Nevada desde donde Stephen Paddock disparó contra los asistentes a un festival de música country el pasado 1 de octubre. El sitio donde se registró el tiroteo masivo más grande en la historia de Estados Unidos y que dejó un saldo de 58 muertos y más de 500 heridos.

"Me sentí rodeado por el misterio del mal", contó el padre Clete Kiley al Chicago Sun Times.

De acuerdo con el sacerdote, el sindicato de trabajadores Unite Here le pidió que llevará a cabo este ritual eclesiástico para la salud mental y espiritual de los trabajadores del lugar que aún están "traumatizados" por lo sucedido.

Según el reverendo, a los trabajadores del hotel se les ha dado asesoramiento para el dolor y palabras de aliento, pero aún dudan en regresar a esta área del inmueble.

Kiley contó a la publicación que tomó un vaso de agua y una rama de palma de un árbol en el vestíbulo del casino y se alistó para realizar la limpieza espiritual del sitio.

"El FBI ya había devuelto el piso al hotel, pero recuerdo haberme preguntado si el espíritu del mal seguía allí", contó Kiley al medio. “Fue espeluznante y silencioso, el escenario donde comenzó la carnicería, donde el tirador se escondió en una suite de lujo, rompió una ventana y la usó como percha para asesinar gente y disparar a más de 500".

El reverendo describió con todo detalle el momento en el que entra en la suite desde la que Paddock disparón, contando incluso que sintió como si lo hubieran empujado hacia atrás. "En mi mente, me encontré diciéndome a mí mismo: 'Oh, no, tienes que irte'. Instintivamente comencé a rezar en silencio. ‘San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Protégenos contra la maldad y las insidias del diablo’", contó el padre.

De acuerdo con el sacerdote, el pasillo fuera de la habitación desde donde disparó Paddock estaba lleno de yeso de las paredes donde fueron recubiertos los agujeros del aluvión de balas. También dijo que había luces rotas a lo largo del pasillo.

Kiley describió que el sitio donde murió el tirador de 64 años aún estaba marcado en el suelo, pero no había señales de sangre y las alfombras habían sido removidas. También que las ventanas del cuarto que estaban rotas ya habían sido cubiertas.

"Entonces, noté la más impresionante vista desde un cuarto de hotel que puedes imaginar. Descubrí que no había forma de mantener todo esto unido racionalmente. Seguí diciendo que esto era malvado, mal puro”, dijo el sacerdote al medio.

"Así que bendije el agua de acuerdo con el ritual romano y luego comencé a bendecir a mi compañero y a mí, y luego a todos y cada uno de los rincones de la suite", entre ellos cada agujero de bala.

Tras reflexionar sobre lo sucedido, el sacerdote dijo al Sun Times que este “fue un pequeño paso en el proceso de curación” para la gente de la ciudad y que sabía que líderes de otras denominaciones religiosas serían invitados a orar en este cuarto.

"Lo que también está claro es la bondad que vi extenderse entre los trabajadores entre sí, en la compasión que se palpa en todo Las Vegas, en la creencia de que la hospitalidad será más fuerte que el miedo, el amor es más fuerte que el odio, la vida más fuerte la que muerte. Las Vegas y su gente son fuertes", concluyó el sacerdote.


En fotos: Escenas de terror en el ataque durante un concierto en Las Vegas

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