La
Policía de Nueva York ampliará las medidas de seguridad para el cuarto juego de los
Knicks y los Spurs en las
Finales de la NBA, luego de los disturbios registrados cerca del
Madison Square Garden y Bryant Park. Hubo actos de vandalismo, daños a paradas de autobús, vehículos oficiales y enfrentamientos entre aficionados que no lograron ingresar para ver el partido. Las autoridades desplegarán un operativo de máxima seguridad similar al de eventos de gran magnitud.
Nueva York recibe nueva exhibición sobre la historia de la Copa Mundial