El Pentágono le permitió a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) utilizar un láser antidrones esta semana, lo que llevó a la Administración Federal de Aviación a cerrar súbitamente el miércoles el espacio aéreo sobre El Paso, Texas, según dos personas que entrevistó la agencia Associated Press.
Pentágono permitió al CBP el uso de láser antidrones previo al cierre del espacio aéreo en El Paso, según AP
Pentágono autorizó a CBP usar láser antidrones antes de que la FAA cerrara el espacio aéreo en El Paso, Texas, de acuerdo con la agencia AP.
La confusa secuencia de acontecimientos comenzó cuando la FAA anunció que cerraría todo el tráfico aéreo sobre esa ciudad en la frontera entre Estados Unidos y México durante 10 días, lo que dejó varados a algunos viajeros, pero a fin de cuentas el cierre solo duró unas horas.
El gobierno del presidente Donald Trump indicó que ello se debió a que la FAA y el Pentágono trabajaban para detener una incursión de drones de un cártel mexicano, que no son inusuales en la frontera sur estadounidense.
Una de las personas indicó que el láser fue desplegado cerca de Fort Bliss sin coordinarse con la FAA, que entonces decidió cerrar el espacio aéreo para garantizar la seguridad de los vuelos comerciales. Otras personas al tanto del asunto dijeron que la tecnología se utilizó a pesar de una reunión programada para finales de este mes entre el Pentágono y la FAA con el fin de evaluar el asunto.
Aunque las restricciones fueron de corta duración en la ciudad de casi 700.000 habitantes, es inusual que un a eropuerto entero cierre incluso por poco tiempo. Antes de que se levantara la orden, viajeros varados con equipaje hacían fila en los mostradores de boletos de aerolíneas y en los mostradores de alquiler de autos.
Se reanudaron los vuelos con normalidad después de la cancelación de siete llegadas y siete salidas. Algunos vuelos de evacuación médica también tuvieron que ser desviados.
Jorge Rueda, de 20 años, y Yamilexi Meza, de 21, de Las Cruces, Nuevo México, sufrieron la cancelación de su vuelo a Portland, Oregon, por la mañana, por lo que se estaban perdiendo parte de su viaje por San Valentín el fin de semana.
Rueda se dijo contento de que “10 días se convirtieran en dos horas”. Tenían reservado un vuelo nocturno desde El Paso.
Una preocupante falta de coordinación
La investigación sobre la colisión en el aire del año pasado cerca de Washington D.C., entre un avión de pasajeros y un helicóptero del Ejército en la que murieron 67 personas, puso de manifiesto cómo la FAA y el Pentágono no siempre trabajan bien juntos.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte indicó que la FAA y el Ejército no compartieron entre sí datos de seguridad sobre el alarmante número de incidentes con riesgo de colisión en los alrededores del Aeropuerto Nacional Reagan, y no abordaron los riesgos.
La senadora demócrata Tammy Duckworth, expiloto de helicóptero del Ejército que forma parte de comisiones centradas en la aviación y las fuerzas armadas, denunció que el asunto del miércoles fue el ejemplo más reciente de “la falta de coordinación que es endémica en esta administración de Trump”.
El presidente de la Comisión de Comercio del Senado, el republicano Ted Cruz, dijo que solicitaría una sesión informativa a la FAA sobre el incidente.
La legisladora demócrata Veronica Escobar, cuyo distrito incluye El Paso, apuntó que ni su oficina ni funcionarios locales recibieron aviso previo del cierre. Después de que fue cancelado, dijo que “la información que proviene del gobierno federal no cuadra".
“Creo que la FAA le debe a la comunidad y al país una explicación de por qué ocurrió esto tan repentina y abruptamente, y fue suspendido tan repentina y abruptamente”, señaló Escobar en una conferencia de prensa.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, había dicho previamente que el espacio aéreo se cerró mientras el Departamento de Defensa y la FAA detenían una incursión de drones de un cártel mexicano y que “la amenaza ha sido neutralizada”.
Ni funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, de la FAA ni del Departamento de Transporte han respondido por el momento a solicitudes de comentarios. Un funcionario del gobierno de Trump insistió en que las agencias estaban en sintonía para proteger la seguridad nacional, y se refirió al comunicado de Duffy. El Pentágono declaró que no tenía nada que añadir a su comunicado, que en gran medida refleja el de Duffy.
La actividad transfronteriza de drones no es nueva
El legislador republicano Tony Gonzales, cuyo distrito cubre un área que se extiende unos 1.300 kilómetros (800 millas) a lo largo de la frontera de Texas con México, aseguró que los avistamientos de drones de cárteles son usuales.
“Para cualquiera de nosotros que vive y trabaja a lo largo de la frontera, las incursiones diarias de drones por parte de organizaciones criminales son algo cotidiano. Es un miércoles normal para nosotros”, aseveró Gonzales.
Steven Willoughby, subdirector del programa contra drones del Departamento de Seguridad Nacional, les dijo a los legisladores en julio que los cárteles usan esos dispositivos casi todos los días para transportar drogas a través de la frontera y para vigilar a los agentes de la Patrulla Fronteriza. En los últimos seis meses de 2024 se detectaron más de 27.000 drones a menos de 500 metros (1.600 pies) de la frontera sur, señaló, la mayoría por la noche.
Lo que es “extremadamente raro” es el cierre de un aeropuerto entero por un asunto de seguridad, según un exjefe de seguridad de United Airlines.
Por lo general, los funcionarios intentarán focalizar las medidas de seguridad para aislar el riesgo si un avión o una aerolínea específicos están amenazados, en lugar de cerrar el aeropuerto, dijo Rich Davis, ahora asesor sénior de seguridad en la empresa de mitigación de riesgos International SOS.
Autoridades mexicanas cuestionan la explicación
Cuando se le preguntó sobre la explicación dada por funcionarios estadounidenses que culpaba a drones, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum expresó que “no hay ninguna información de uso de drones en la frontera”. Apuntó que, si las autoridades estadounidenses tienen más información, deberían contactar al gobierno de México.
Los secretarios de Defensa y Marina de México planeaban hablar el miércoles con funcionarios del Comando Norte de Estados Unidos, en una reunión en Washington a la que asistirán representantes de varios otros países, les dijo Sheinbaum a los reporteros. La mandataria indicó que los funcionarios mexicanos “van a escuchar” en la reunión, y que su gobierno va a averiguar “las causas exactas” del cierre.
El Paso es una sede destacada de comercio transfronterizo junto a Ciudad Juárez. La ciudad mexicana tiene aproximadamente 1,5 millones de habitantes, y algunos de sus residentes están acostumbrados a utilizar instalaciones —incluidos los aeropuertos— del lado estadounidense de la frontera.
Ese fácil acceso a Estados Unidos también ha hecho que Juárez, al igual que otras ciudades fronterizas, sea atractiva para los cárteles de la droga de México, que buscan salvaguardar sus rutas de contrabando de narcóticos y migrantes que se dirigen al norte, así como de efectivo y armas que se mueven hacia el sur.
“Una interrupción grave e innecesaria”
El alcalde de El Paso, Renard Johnson, dijo a los reporteros que no se enteró del cierre hasta después de que se emitió la alerta.
“Las decisiones tomadas sin aviso ni coordinación ponen vidas en riesgo y crean peligro y confusión innecesarios”, afirmó Johnson. “Esta fue una interrupción grave e innecesaria, algo que no ha ocurrido desde (los atentados del) 11 de septiembre” de 2001.
El aeropuerto se describe a sí mismo como la puerta de entrada al oeste de Texas, el sur de Nuevo México y el norte de México. Southwest, United, American y Delta, entre otras aerolíneas, operan vuelos allí.
Una restricción temporal de vuelo similar de 10 días por razones especiales de seguridad seguía vigente el miércoles en los alrededores de Santa Teresa, Nuevo México, que está a unos 24 kilómetros (15 millas) al noroeste del aeropuerto de El Paso. Funcionarios de la FAA no explicaron por el momento por qué esa restricción seguía vigente.
El senador demócrata Ben Ray Lujan, de Nuevo México, señaló en un comunicado que estaba intentando obtener respuestas de la FAA y del gobierno de Trump “sobre por qué se cerró el espacio aéreo en primer lugar, sin notificar a los funcionarios apropiados, dejando a los viajeros lidiar con un caos innecesario”.
Confusión para los viajeros
Los planes de viaje a ambos lados de la frontera se vieron alterados. María Aracelia empujaba dos maletas con ruedas a través del puente peatonal desde Ciudad Juárez a El Paso el miércoles por la mañana. Tenía un vuelo de ida y vuelta a Illinois programado para la tarde.
Después de recibir un mensaje de texto a las 4 de la madrugada informándole sobre el cierre de 10 días, se apresuró a tratar de encontrar otras opciones, incluso cómo llegar a otro aeropuerto. Luego le llegó una notificación de que el aeropuerto de El Paso había reabierto.
“Esto es estresante y no hay tiempo para hacer tantos cambios, especialmente si necesitas regresar para el trabajo”, comentó Aracelia.



