Pedro tiene solo dos años y lucha contra una
cardiomiopatía dilatada en espera de un
trasplante urgente. Tras pasar media vida hospitalizado, hoy enfrenta una nueva crisis:
la huelga de enfermeros en Nueva York. El
personal que conocía sus rutinas para calmar su dolor ha sido
reemplazado por extraños, aumentando
la ansiedad del pequeño.
Su madre clama por una resolución rápida del conflicto laboral, pues el bienestar emocional de Pedrito depende de quienes lo han cuidado con amor.