La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Los familiares de una mujer que fallecó en chicago poco despés de salir de puerto rico, dicen que si la isla contaá con ás recursos hoy su familiar estaía con vida. Enrique garía nos tiene esta historia.
Luego de años de jubilada puerto rico, de inmigrante amelia canto, regreso a chicago para morir. Despés de trabajar por muchos años en una ábrica, en elárea de chicago, ella y su esposo de origen portorriqueño abrieron exitosamente una panadeía en 1975.
Pero con el correr de los años decidieron pasar el resto de sus ías en puerto rico. El certificado de defuncón indica que la muerte de amelia fue causada por una neumoía, adeás de áncer estomacal.
Una condicón que era tratada con quimioterapia allana isla. El problema fue que debido al huraán maíaque recientemente azoó puerto rico, los estamentos de amelia fueron interrumpidos por varias semanas.
Como un mes y medio que no tuvo tratamiento. Entonces, estaban esperando otro tratamiento que nunca lleó, porque no haía forma de que secretamente llegara porque los medicamentos no llegaban a puerto rico.
Su hija trato incansablemente de tela chicago, pero no era posible debido a la falta de suficientes vuelos comerciales. A media llego a chicago pasado 14 de noviembre para ser inmediatamente hospitalizada.
Subiese teía los recursos alá, se hubésemos tenido la oportunidad de traerla antes, de poder comenzar el tratamiento lo antes posible ella estaía aqí con nosotros hoy. A media muró 48 horas despés.
El pastor de la iglesia de municipio de manaí, donde amelia viía, dice que el emigrante siempre tendó una mano amiga y le duele que esto le haya pasado a tan buena persona. Una mujer virtuosa, llena de fe y esperanza.
Una mujer que siempre estaba ayudando, y siempre estaba dispuesta a todo lo que sea en iglesia y fuera de la iglesia. Aunque no era de aqí, aunque nacó en éxico y bien puerto rico, decenas de personas acompañaron a amelia a suúltima morada en el sur de la ciudad.
Los restos de amelia fueron