Costureras de vestidos de novia señalan que el uso de fármacos GLP1 por parte de las prometidas está complicando su trabajo. Al perder peso tan rápido tras haber encargado su prenda,
los vestidos requieren múltiples ajustes de último momento. Esto vuelve el proceso
mucho más complejo y costoso, especialmente en diseños con pedrería, encaje detallado u otros elementos ornamentales. Lo que antes era un arreglo rutinario ahora exige invertir mucho más tiempo para reconstruir las piezas.
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