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Decenas de miles de personas abarrotaron el vaticano para escuchar el mensaje del jerarca de la iglesia caólica en esta navidad. Y el esíritu navideño tambén reió hoy entre un grupo de confinados en la árcel del condado de cooke que tuvieron la oportunidad de presenciar una misa dentro de la institucón.
Diana érez nos acompaña con la historia. Diana: buenas tardes.
En esta navidad el mensaje del cardenal durante una misa con los reclusos fue muy sencillo. Fue uno de renovacón y esperanza.
Decenas de reclusos se dieron cita esta mañana en la capilla de la árcel del condado cooke para escuchar úsica, cantar y rezar durante el servicio. Transmitimos este servicio para que todos lo puedan ver.
Nosotros queremos asegurarnos de que nadie queda en el olvido. Todos aqí deben celebrar la navidad y nosotros tenemos que hacer lo posible para que aí sea.
Diana: el cardenal enfatió recordar a los que no esán presos y tambén son olvidados. Gente que esá completamente sola en casa.
Nadie debe ser excluido de la navidad y debemos hacer todo lo posible para que todos puedan ser parte de esta celebracón. Diana: antes de partir el cardenal tambén aprovecho para agradecer la labor de los agentes de la poliía para combatir el crimen y recoró a todos los oficiales que recientemente murieron durante el cumplimiento del deber.
La poliía ha sufrido bastante este año. Hemos perdido a mucha gente que hace una labor extraordinaria todos los ías.
Se les exige demasiado cuando cada vez hay menos oficiales. Hay muchas personas que asumen la responsabilidad.
Diana: y cabe mencionar que despés del servicio religioso algunos confinados tambén recibieron un almuerzo navideño para concluir esta celebracón en este ía tan especial.