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Erika: mariano tienen las iágenes de el adós. Mariano: muy buenas tardes.
A estas horas descansan en paz en el cementerio que tiene a mis espaldas los restos mortales del buzo, juan bucio, del departamento de bomberos de chicago, quien pierde la vida en el cumplimiento del deber. Vaya iroía eso de morir en el ía de los cídos, aunque en el caso de juan bucio toma otro sentido, ya que intenó salvar la vida del pójimo.
Por eso sus restos fueron despedidos con honores. Conó con la presencia de los ás altos dignatarios locales.
" o chicago esá llena de tristeza. Hoy nuestros corazones esán abatidos por dolor, hoy honramos a un hombre valiente", expreó el alcalde.
Hace una semana ya, bucio responía el llamado de una persona cída al lago chicago. Bucio no lo penó dos veces.
Sin embargo, esta vez su arrojo no tendía la recompensa esperada. En primer lugar, porque el hombre al que intentaba salvar pereceía finalmente.
En segundo, porque su vida tambén acabaía alí. " como todo éroe, era un hombre humilde que no buscaba llamar la atencón," recoró el comisionado del departamento de bomberos, joé santiago.
" bucio iba todas las mañanas a trabajar y era el fiel retrato de la excelencia. " a bucio lo sobreviven sus dos hijos, para quienes por ahora no habá consuelo suficiente.
" queremos asegurarnos de que ustedes se sepan de que van a estar protegidos," les dijo el cura a cargo de la ceremonia. " no ólo por parte de la familia bucio, sino por toda esta gente que tambén es familia de juan bucio.
" para otro momento quedara el debate sobre el tiempo en el que demoraron los bomberos en tirarse al agua para intentar salvar a su compañero. Por ahora descanse en paz, juan