Los bombardeos entre Irán y Estados Unidos e Israel han traído la destrucción de objetivos militares, la muerte de centenares de personas y las represalias iraníes contra objetivos en los países de la región.
Cómo el estrecho de Ormuz constituye una ruta petrolera clave para la economía mundial
El estallido del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha remecido la situación geopolítica global, con el flujo del petróleo como uno de los principales aspectos a tener en cuenta por la volatilidad en sus precios y el alcance de sus efectos sobre las economías.
Pero también han significado un impacto considerable para la estabilidad geopolítica del mercado petrolero, luego de que Irán anunció el cierre de facto del estrecho de Ormuz, y se conoció que la República Islámica estaría preparándose para plantar minas submarinas en el paso marítimo que conduce al golfo Pérsico y por el cual transita una quinta parte del petróleo consumido en el mundo, según un reporte divulgado por CNN.
Aunque existen oleoductos en Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos que pueden evitar el paso por el estrecho, la Administración de Información Energética de Estados Unidos afirma que "la mayor parte del volumen que transita por el estrecho no tiene medios alternativos para salir de la región".
Al menos diez petroleros en el estrecho de Ormuz o sus alrededores fueron atacados, tomados como objetivo o sufrieron incidentes entre el 1 y el 10 de marzo, según datos recopilados por la Organización Marítima del Comercio del Reino Unido (UKMTO), la Organización Marítima Internacional (OMI) y las autoridades iraníes.
Esta amenaza en el flujo del petróleo ya ha traído consigo el incremento en los precios del crudo por encima de los 110 dólares por barril, y con una marcada volatilidad que ha dejado consecuencias en el importe de la gasolina y otros carburantes por la virtual paralización del tránsito petrolero por la zona.
Una vía de apenas 20 millas de ancho
El estrecho de Ormuz es una vía navegable sinuosa, con una anchura aproximada de 21 millas en su punto más angosto. Conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán. Desde allí, los barcos pueden viajar al resto del mundo.
Aunque Irán y Omán tienen sus aguas territoriales en el estrecho, se considera una vía navegable internacional por la que pueden circular todos los barcos. Los Emiratos Árabes Unidos, donde se encuentra la ciudad de Dubái, repleta de rascacielos, también se encuentran cerca de la vía navegable.
A lo largo de la historia, el estrecho de Ormuz ha sido importante para el comercio, ya que por él transitaban cerámicas, marfil, seda y textiles procedentes de China. En la era moderna, es la ruta que siguen los superpetroleros que transportan petróleo y gas desde Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Catar, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos e Irán.
La gran mayoría de este combustible se destina a los mercados asiáticos, incluido el único cliente petrolero que le queda a Irán, China.
Aunque existen oleoductos en Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos que pueden evitar el paso, la Administración de Información Energética de Estados Unidos afirma que "la mayor parte del volumen que transita por el estrecho no tiene medios alternativos para salir de la región".
Las amenazas a la ruta han provocado un aumento de los precios mundiales de la energía en el pasado, incluso durante la guerra entre Israel e Irán en junio de 2025.
Efectos en precios del combustible
Irán ha atacado varios barcos en el estrecho de Ormuz y ha amenazado a cualquier barco que intente atravesarlo, cerrándolo de manera efectiva, aunque no oficial.
Ante el conflicto, el precio del petróleo aumentó más de 30% en la primera semana de la guerra contra Irán, hasta alcanzar casi los 120 dólares por barril este lunes, antes de retroceder más tarde ese mismo día.
El martes siguieron cayendo, tranquilizados por la declaración del presidente estadounidense Donald Trump el lunes de que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán "iba a terminar pronto". A esta caída en el petróleo también contribuyó un mensaje en redes sociales del secretario de Energía, Chris Wright, que anunció que militares de EEUU habían escoltado un buque de petróleo por el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, esto fue luego negado por la Casa Blanca, y Wright eliminó el mensaje.
Irán también respondió, diciendo que EEUU "no se atreve" a acercar sus barcos al estrecho, frente al territorio iraní. Teherán había prometido desde el principio del conflicto que no se exportaría ni un barril de petróleo del Golfo mientras Estados Unidos e Israel siguieran adelante con sus bombardeos sobre el país.
Trump había dicho desde la semana pasada, como medida para tranquilizar los mercados de energía, que "si es necesario, la Marina de los Estados Unidos comenzará a escoltar a los petroleros a través del estrecho de Ormuz lo antes posible". Pase lo que pase, Estados Unidos garantizará el LIBRE FLUJO DE ENERGÍA al MUNDO".
Pero, una semana después de ese anuncio, las escoltas aún no ocurren.
Francia también ha mencionado su intención de intervenir en la seguridad de los barcos en la zona. El presidente francés Emmanuel Macron se comprometió a enviar buques de guerra adicionales al Mediterráneo oriental.
Se está preparando una iniciativa liderada por Francia en la que participarán países europeos y no europeos para ayudar a escoltar a los petroleros y gaseros con el objetivo de reabrir gradualmente el estrecho de Ormuz, frente a las costas de Irán, "tan pronto como sea posible, una vez que haya pasado la fase más intensa del conflicto".
El precio del crudo es el factor más importante en el costo del combustible para los conductores estadounidenses. Y el aumento en los precios del petróleo suele reflejarse en las gasolineras en un plazo máximo de dos semanas.
La Asociación Americana del Automóvil (AAA) reporta que el precio promedio del galón de gasolina regular en EEUU cuesta este martes 3.35 dólares. Hace un mes el precio era 2.92 dólares, un alza de casi 15% en el valor del combustible.
Mercados bursátiles con temores
Las bolsas de valores fluctuaron con la situación bélica en el Medio Oriente, aunque las señales de Trump de que la guerra podría terminar más pronto de lo previsto alentaron las cotizaciones.
El índice internacional de referencia del petróleo, el crudo Brent del Mar del Norte, se desplomó un 11.3 % hasta situarse en 87.80 dólares por barril, un día después de rozar los 120 dólares.
La caída de los precios del petróleo se aceleró cuando los Estados miembros de la Agencia Internacional de la Energía se reunieron para mantener conversaciones de crisis con el fin de evaluar "la seguridad actual del suministro" y la posible liberación de las reservas de emergencia.
Las acciones de Wall Street pasaron gran parte de la sesión del martes en territorio positivo, pero perdieron terreno después de que el secretario de Energía, Chris Wright, borrara una publicación en redes sociales en la que decía que la Marina de los Estados Unidos escoltó a un petrolero a través del estrecho de Ormuz. Esto luego fue negado por la Casa Blanca.
Jack Ablin, de Cresset Capital Management, afirmó que el petróleo sigue siendo la principal preocupación de los inversionistas.
"Es una especie de sustento de la economía mundial", señaló Ablin. "Cualquier cosa que pueda alterar eso es motivo de preocupación para los inversionistas de todo el mundo".
Impacto en inflación
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, afirmó el martes que se hará "todo lo necesario" para mantener la inflación bajo control durante la guerra en Medio Oriente.
"Haremos todo lo necesario para mantener la inflación bajo control y garantizar que los franceses y los europeos no sufran aumentos de la inflación como los que vimos en 2022 y 2023", causados en parte por la invasión de Ucrania por parte de Rusia, declaró Lagarde en una entrevista con las cadenas France 2 y France Inter.
Afirmó que la situación actual es "muy diferente" a la última crisis inflacionaria.
Las bolsas de París y Londres también avanzaron más de 1.5% luego de que los precios del gas en el mercado europeo cayeron 15%, aliviando los temores de un aumento global de la inflación por los precios de la energía.
Los mercados bursátiles asiáticos repuntaron, con Seúl subiendo más de un 5% y Tokio cerrando con una ganancia del 2.9%.
"El renovado optimismo tras la caída de los precios del petróleo ayudó a que los índices bursátiles mundiales se recuperaran, sobre todo en Asia y Europa", afirmó el analista Axel Rudolph, de la plataforma de negociación IG.
El economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Philip Lane, declaró la semana pasada en una entrevista con el Financial Times que un conflicto prolongado en Medio Oriente podría provocar un "repunte" de la inflación en la zona euro y afectar al crecimiento regional.
El aumento de los costos energéticos podría ser un dolor de cabeza para la mayoría de los bancos centrales, que buscan reducir la inflación y, al mismo tiempo, recortar las tasas de interés para apoyar sus economías.
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