El juez federal Fred Biery ordenó la liberación inmediata del pequeño Liam Conejo y su padre, denunciando que su detención tuvo una "
génesis mal concebida". En un fallo crítico, el magistrado acusó a las autoridades de ejecutar una persecución incompetente para cumplir cuotas de deportación, incluso a costa de traumatizar a menores. La orden judicial reafirma el derecho al debido proceso para toda persona en EE. UU. y
prohíbe que ambos sean recluidos nuevamente bajo este mandato.