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Tenemos imágenes fuertes. Daisy mendoza lleva meses postrada en una cama, casi sin poder hablar del dolor.
Son muchos momentos en los que el telón de su vida intenta bajarse. Me siento un poco.
Triste. Quisiera a las oraciones de la de la gente, porque también lucha a veces con poca fuerza contra dos cánceres agresivos .
En diciembre 20, 22, era el. Agosto.
Me me pegó cáncer de ovario . Es el segundo diagnóstico.
Llegó el siete de ese mes, un día después de su cumpleaños. Ambos cánceres le han dado paso a un gran tumor que la hace ver como si estuviera embarazada.
Una masa de siete centímetros y doctores. No me quiero, pero no me quieren operar.
Los doctores dicen que que no. No, no pueden hacer nada por mí.
Y también tiene masas creciendo en el hígado y los pulmones. Lo que le ha producido neumonía en el día.
Duerme gracias a la morfina. Lo peor llega por las noches.
Como si su crisis médica no fuera suficiente. Hoy se llevó a su esposo.
Iba para el trabajo en inah. Agarraron cerca de la casa y más.
Nunca lo vieron. Lo deportaron para méxico.
Habla con él por las noches, pero dice que no es igual. Su ausencia se siente.
Era el sostén de ella y sus cinco hijos de diez, 13, 14, 15 y 22 años. Ahora su hijo mayor se prepara para convertirse en la cabeza de la familia a su corta edad.
Va a ser bien duro mantener mis hermanas también. Mi hermanito más chiquito que tiene dos años, son cuatro que voy estar cuidarlos.