Tras décadas en el país sin estatus legal, una mujer mexicana afronta la edad avanzada sin protección social. Al carecer de jubilación o pensión por haber trabajado en la economía informal,
hoy vende café orgánico en las calles para sobrevivir. Las redes sociales se convirtieron en su principal herramienta de trabajo para salir adelante ante las adversidades.
Esta es la inspiradora historia de una residente que desafía con dignidad los años y la falta de oportunidades.También te puede interesar:
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