Totalmente evitable, así calificó el Departamento de Seguridad Nacional
la muerte de Renee Good en Minneapolis a manos de un agente de ICE. Según la agencia, la mujer utilizó su vehículo como arma para bloquear a los funcionarios lo que provocó que uno de ellos disparara en defensa propia. Una autopsia independiente reveló que
Good recibió tres impactos, dos de ellos no fueron mortales.