Menos de dos semanas después de que el lago Mead alcanzara su nivel de agua más bajo registrado, el lago Powell rompió también su récord histórico. El sábado, el nivel del agua descendió hasta los 3,519.91 pies, por debajo de la marca anterior de 3,519.92 pies establecida en abril de 2023.
El lago Powell alcanza mínimo histórico y agrava la crisis de agua en Estados Unidos
El lago Powell alcanzó un mínimo histórico, menos de dos semanas después del récord del lago Mead, en una señal de la creciente crisis hídrica del río Colorado.
Funcionarios federales de recursos hídricos advirtieron que la medición es provisional y podría ser revisada debido a la estrecha diferencia con el récord anterior. Sin embargo, incluso si la lectura del sábado no es confirmada, la tendencia descendente del lago Powell apunta a que un nuevo mínimo histórico podría establecerse en cuestión de días.
La situación refleja una crisis hídrica sin precedentes en el río Colorado, de acuerdo con expertos. Jack Schmidt, investigador y director del Centro de Estudios del Río Colorado de la Universidad Estatal de Utah, explicó a ABC News que la última vez que los niveles combinados de los lagos Mead y Powell fueron tan bajos fue en 1957.
Ambos embalses concentran la mayor parte de las reservas de agua del río Colorado, una fuente fundamental para millones de personas y para la agricultura de California, Arizona, Nevada, México y comunidades indígenas reconocidas por el gobierno estadounidense.
Sus aguas también permiten generar energía hidroeléctrica y mantener un flujo estable río abajo durante periodos de sequía y baja acumulación de nieve en las Montañas Rocosas.
Sharon Megdal, directora del Centro de Investigación de Recursos Hídricos de la Universidad de Arizona, calificó la situación como una “crisis”, y añadió que mientras la demanda representa retiros constantes, la sequía y la menor acumulación de nieve reducen los depósitos disponibles.
Efectos de El Niño
Los expertos advierten que un eventual fenómeno de El Niño podría incrementar las precipitaciones en el oeste de Estados Unidos, pero no sería suficiente para recuperar rápidamente los niveles de los embalses. Según Megdal, serían necesarios varios años con inviernos favorables, similares al de 2023, para comenzar a recuperar las reservas.
El cambio climático también complica la recuperación. Primaveras más cálidas, suelos secos, evaporación y sublimación de la nieve reducen la cantidad de agua que finalmente llega a los embalses. Schmidt advirtió que, si los caudales hacia el lago Powell se mantienen cerca del 75% del promedio previsto, la crisis podría agravarse.
Por ahora, los principales recortes de agua han afectado al sector agrícola más que al suministro urbano. Sin embargo, los expertos coinciden en que, si son necesarios nuevos ajustes, la agricultura probablemente enfrentará la mayor parte de las reducciones.







