Gibran trabaja muy duro para que su hijo Raúl pueda terminar la preparatoria; su sueño es que Raúl estudie una carrera y no sea albañil como él. A pesar del esfuerzo de su padre, Raúl no asiste a la escuela por ir a jugar billar y tomar con sus amigos.
Gibran trabaja muy duro para que su hijo Raúl pueda terminar la preparatoria; su sueño es que Raúl estudie una carrera y no sea albañil como él. A pesar del esfuerzo de su padre, Raúl no asiste a la escuela por ir a jugar billar y tomar con sus amigos.