Al menos unos 11,000 conductores del estado de California deberán repetir sus exámenes teóricos de conducir, según un envío masivo de cartas por parte del Departamento de Vehículos Motorizados (DMV). La autoridad sospecha que hicieron trampa.
11,000 californianos deben volver a hacer examen de conducir por sospechas de trampa
El Departamento de Vehículos Motorizados dispuso de un plazo de 30 días para que conductores de California vuelvan a realizar su prueba o, de lo contrario, se cancelaría su licencia de conducir.
El mes de junio pasado, el DMV envió cartas a unos 11,000 conductores californianos que ya habían aprobado el examen teórico, para informarles que se habían detectado irregularidades en sus resultados y que, por tanto, debían volver a realizar el examen.
El Departamento de Vehículos Motorizados dispuso de un plazo de 30 días para volver a realizar su prueba o, de lo contrario, se cancelaría su licencia de conducir.
Los conductores no recibieron mayor información sobre los problemas hallados en las pruebas e incluso que se podrían deber a un error técnico interno del DMV, o el uso de inteligencia artificial por parte de la oficina. Sin embargo, un portavoz dijo que las irregularidades están relacionadas con los examinados y no como parte de un problema técnico del DMV.
Señaló que luego de una "supervisión interna rutinaria", el departamento identificó patrones en los resultados que indicaban que "algunas personas podrían haber intentado eludir el proceso de evaluación utilizando diversos métodos para hacer trampa".
Senadores por California reclaman al DMV
La controversia por la anulación de exámenes, llegó al ámbito político después de que los senadores estatales Dave Cortese, demócrata por San José, y Tony Strickland, republicano por Huntington Beach, solicitaran al Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) explicar los criterios utilizados para identificar presuntas irregularidades y las medidas adoptadas para evitar que conductores que obtuvieron su licencia de manera legal sean perjudicados.
En su carta, Cortese subrayó que cualquier acción que ponga en riesgo una licencia de conducir debe sustentarse en procedimientos "claros, objetivos y transparentes".
Las críticas se extienden a la falta de información sobre los criterios utilizados por la agencia. Existe un reclamo generalizado contra el DMV para exigir explicaciones más precisas sobre las conductas que pueden activar las alertas del sistema, pues alegan que existe incertidumbre entre los conductores mientras continúa el escrutinio sobre el procedimiento aplicado por la dependencia.






