El Departamento de Seguridad Nacional (
DHS) confirma que las autoridades
han procesado a 132 menores deportados durante el último año a pesar de su previa protección legal. Estos niños y adolescentes
contaban con el estatus especial de inmigrantes juveniles por ser
víctimas de abuso o abandono en sus países de origen. La eliminación de
este beneficio bajo la administración actual afecta a más de 150,000 jóvenes que aún esperan procesar su residencia permanente en los Estados Unidos.