Madre sin estatus migratorio acumula 60 días encerrada por miedo a operativos de ICE

El miedo a ser detenida y separada de sus hijos ha obligado a una madre mexicana indocumentada a permanecer dos meses encerrada en su casa móvil, tras presenciar operativos de ICE mientras trabajaba en una demolición.

Video Madre indocumentada vive 60 días sin salir de casa en Wimauma por miedo a operativos de ICE

TAMPA, Florida.- Desde hace dos meses, una madre mexicana sin estatus migratorio, a quien llamaremos María para proteger su identidad, no ha vuelto a salir de su casa móvil en Wimauma, en el condado Hillsborough. El temor constante a encontrarse con agentes de inmigración ha cambiado por completo su rutina y la de sus hijos.

María asegura que su decisión se originó luego de presenciar varios operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mientras trabajaba limpiando escombros en una demolición. Ahí, relata, vio cómo varias personas fueron detenidas y posteriormente deportadas.

PUBLICIDAD

Me tocó ver cómo tenían detenidas a las personas. Familiares de nosotros han sido deportados de un día para el otro. El temor que más me da es que yo tengo a mis niños”, contó María.

🔗 Únete a nuestro canal de Whatsapp; entra aquí para estar al tanto de las últimas noticias e historias de tu comunidad.

La posibilidad de ser detenida en cualquier momento se ha convertido en una preocupación diaria para esta madre, quien asegura que el miedo no es solo por ella, sino por el futuro inmediato de sus hijos si llegara a ser separada de ellos.

Una rutina suspendida por el miedo

Actividades cotidianas como ir al supermercado, caminar por el vecindario o acudir a citas médicas han quedado completamente suspendidas. María explica que incluso compromisos importantes relacionados con la salud de su familia han tenido que ser cancelados.

“Hemos perdido citas médicas, no las hemos perdido por rebeldía, sino también por precaución”, señaló.

La situación también ha tenido un impacto emocional profundo en sus hijos, quienes preguntan constantemente por qué ya no pueden salir de casa como antes.

“Nos ha tocado llorar… nos ha tocado decir hasta qué día vamos a llegar”, relató al hablar de las conversaciones con sus hijos sobre el encierro forzado.

Ante la imposibilidad de salir, María ha tenido que buscar alternativas para cubrir las necesidades básicas de su familia, especialmente la alimentación. Su red de apoyo ha sido clave para poder sobrellevar la situación.

“Hay personas que tienen documentos aquí, son legales. Uno les llama, les hace la lista de lo que va a ocupar, de lo más básico, y ellos se encargan de traerlo del supermercado. Uno se encarga de pagar lo que invierten”, explicó.

PUBLICIDAD

Además del apoyo de conocidos, María asegura que las iglesias locales han sido un respaldo fundamental, brindándoles ropa y alimentos para sus hijos en medio de la incertidumbre.

Mientras tanto, María permanece en casa, cuidando de sus hijos y esperando que la situación cambie. Su mayor deseo es poder retomar una vida normal sin el temor constante a una detención que, asegura, podría separar a su familia en cualquier momento.

Te podría interesar: