Un
trabajador de la construcción en
Griffin, Georgia, denunció que cuatro de sus compañeros, presuntamente migrantes, fueron detenidos cuando se dirigían a su jornada laboral. Según su testimonio, los hombres —de
origen mexicano, guatemalteco y
hondureño— formaban parte del mismo equipo de trabajo y su ausencia ha afectado el avance de la obra. Hasta el momento, las autoridades de inmigración no han confirmado oficialmente las detenciones y los nombres de los trabajadores no aparecen en los registros públicos de custodia de
ICE. El caso vuelve a poner sobre la mesa el impacto de los
operativos migratorios en los centros de trabajo y en las comunidades inmigrantes de Georgia.