“Socio” de Jonathan Meléndez “ofreció” millones para escapar tras presuntamente asesinar al músico

Diego Sebastián Rosen, presunto asesino del tecladista de Camilo Séptimo, habría intentado sobornar a las autoridades mexicanas para escapar tras ser detenido.

Video Filtran imágenes del presunto asesino del tecladista de Camilo Séptimo declarando ante las autoridades

Diego Sebastián Rosen, “socio” y presunto asesino de Jonathan Meléndez, tecladista de la banda de rock mexicana Camilo Séptimo, “ofreció” millones para escapar tras presuntamente quitarle la vida al músico y a su familia, reporta el periodista Carlos Jiménez.

Durante el noticiero de Azucena Uresti, en Radio Fórmula, el comunicador compartió detalles de la detención del argentino, quien ya habría confesado a las autoridades “cada uno de sus crímenes”.

PUBLICIDAD

“Dice que al primero que asesinó fue al perrito de la familia porque dice que el perrito andaba muy nervioso por la casa y que entonces lo desesperó y fue que decidió asesinar, primero que a todos, al perrito”, dijo.

El periodista de nota roja en México señaló que, presuntamente, Rosen habría escapado de penthouse de Jonathan Meléndez con “un disco duro” y “alrededor de 30 millones en criptomonedas”.

Ofreció millones para que lo dejaran escapar

En ese sentido, el comunicador señaló que tras ser arrestado, el socio y presunto asesino del tecladista de Camilo Séptimo ofreció 1.5 millones de pesos (más de 88 mil dólares) a las autoridades mexicanas.

“Cuando lo arrestaron los agentes de la Fiscalía de Justicia de la Policía Federal y la Secretaría de Seguridad Ciudadana, les ofreció un millón y medio de pesos en efectivo a cambio de que lo dejaran escapar”, subrayó.

El asesinato de Jonathan Meléndez habría sido planeado

Carlos Jiménez también señaló en el noticiero que, de acuerdo con la confesión de Gerardo Cisneros, chófer de Rosen, el asesinato de Jonathan Meléndez habría sido planeado.

“Lo que el chófer platica es que el ciudadano de origen argentino lo mandó a comprar cosas […] como guantes para no dejar huellas en el lugar. Lo mandó a comprar cinta industrial, cinta color gris que fue con la que los amarró. Lo mandó a comprar cinchos y le dio dinero para que comprara esto que porque iban a hacer un trabajo”, explicó.

“Según lo que confiesa este hombre es que no sabía él que los iba a matar […] pero que después sí le dijo que los mató”, sentenció.