Siempre optimista, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, afirmó que cree que los republicanos mantendrán su mayoría en la Cámara baja de Estados Unidos, desafiando una ola de impulso demócrata en la recta final de las elecciones de mitad de mandato que determinarán el control del Congreso.
Mike Johnson se apoya en la fe mientras intenta mantener la mayoría republicana
El presidente de la Cámara de Representantes es uno de los funcionarios electos más importantes de Estados Unidos, segundo en la línea de sucesión presidencial. Aunque Johnson bromeó recientemente con Fox News diciendo que tal vez regrese a su ciudad natal de Shreveport, Luisiana, para iniciar un negocio de jardinería si los republicanos pierden el poder el 3 de noviembre.
Según dice, se debe a las multitudes que ve a medida que recorre el país haciendo campaña por los candidatos del Partido Republicano. Al calibre de los reclutas y los congresistas en funciones a los que llama trabajadores constantes, no figuras decorativas. Y a los casi quinientos millones que ha recaudado para los republicanos de la Cámara.
También tiene fe
«Competimos para ganar, y eso es bíblico: compites para ganar», declaró a Associated Press durante una parada de campaña en Maine.
«Y creo que lo haremos».
El presidente de la Cámara de Representantes es uno de los funcionarios electos más importantes de Estados Unidos, segundo en la línea de sucesión presidencial. Aunque Johnson bromeó recientemente con Fox News diciendo que tal vez regrese a su ciudad natal de Shreveport, Luisiana, para iniciar un negocio de jardinería si los republicanos pierden el poder el 3 de noviembre, espera plenamente contrarrestar la tradición estadounidense de las elecciones de mitad de mandato, en las cuales a menudo el partido del presidente sale castigado en el Congreso.
Se puede decir que Johnson —quien se ha vuelto tan cercano al presidente Donald Trump que rutinariamente atiende llamadas a la 1:00 a.m. (hablaron la noche anterior mientras Trump realizaba un mitin en Alaska)— camina por el lado soleado de la calle. Esto a pesar de la frustración de los votantes por los altos precios y la guerra en Irán, y de su propio desafío de liderar una de las mayorías más ajustadas en la historia moderna de la Cámara.
En sus tres años como presidente de la Cámara, Johnson ha dejado atrás a los escépticos y detractores, manteniendo unida a su delgada mayoría republicana para sacar adelante la agenda de Trump. Cabe destacar que lideró la aprobación del gran proyecto de ley de recortes de impuestos y recortes en servicios sociales. La mayoría de los días no le sobra ni un solo voto.
«Muchas veces todo el mundo lo había dado por muerto, no había manera de que fuera a lograr sacar adelante una votación en particular», indicó el representante republicano Mark Harris, de Carolina del Norte, quien acompañó al presidente de la Cámara en su gira de campaña. «Sin embargo, siempre parece conseguir la victoria al final».
En la entrevista, Johnson no habló con arrogancia sobre ampliar la mayoría en la Cámara el día de las elecciones, como lo ha hecho en el pasado. No obstante, con un recorrido previsto por más de 20 estados y 40 distritos congresionales hasta noviembre, señaló que el ambiente político le recuerda a las elecciones de 2024 que llevaron a los republicanos a controlar el Congreso y la Casa Blanca.
«No va a ser una mayoría aplastante», reconoció. «Pero creo firmemente que tendremos una mayoría funcional».
Un presidente accidental envalentonado por Trump
Johnson llegó por primera vez al puesto de presidente de la Cámara casi por accidente, como una opción desesperada de sus colegas republicanos después de que un contingente de legisladores rebeldes destituyera a su predecesor, el entonces representante Kevin McCarthy (republicano por California), en 2023.
Johnson había sido un miembro de menor rango en la cúpula de la Cámara, pero se distinguió antes del ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021 al organizar apoyo para las falsas afirmaciones de Trump sobre un fraude generalizado en las elecciones que perdió ante el demócrata Joe Biden.
Desde entonces, Johnson se ha asegurado una estrecha cercanía al poder de Trump. Se unió a Trump en una pelea de la UFC en Nueva York y una vez le regaló un mazo de la presidencia de la Cámara mientras Trump promulgaba la ley de «Un gran y hermoso proyecto de ley». Fue un acto simbólico, pero que los críticos vieron como una cesión de la autoridad de un poder del Estado en pie de igualdad.
Más recientemente, Johnson envió abruptamente a los legisladores a casa antes de tiempo en lugar de enfrentar una votación impulsada por el representante republicano Thomas Massie, de Kentucky, para someter a juicio político al secretario de Defensa, Pete Hegseth, mientras los congresistas intentaban detener la guerra en Irán, la cual no ha sido autorizada por el Congreso.
Tomando café en Bangor, tras un mitin a favor del candidato a la Cámara Paul LePage, exgobernador, Johnson restó importancia a las críticas de que el Congreso se ha debilitado bajo su mandato mientras Trump trabaja para acumular poder ejecutivo.
«Una absoluta tontería», zanjó Johnson.
«No cedimos la autoridad del Artículo Uno al presidente», dijo, en referencia a los poderes detallados en la Constitución. «Utilizamos los nuestros», afirmó, para imponer las prioridades del Partido Republicano por encima de la oposición demócrata.
Con una mayoría tambaleante en la Cámara, la agenda de Trump corre peligro
Johnson ha centrado la campaña electoral en los demócratas, a quienes describe como « comunistas». Un puñado de liberales de extrema izquierda, respaldados por los Socialistas Democráticos de América, figuran en las boletas electorales.
El representante Hakeem Jeffries, de Nueva York, líder de la minoría demócrata en la Cámara y quien está en la línea de sucesión para presidirla si su partido arrasa y llega al poder, está preparando una agenda para los primeros 100 días de cara al momento en que el nuevo Congreso se reúna en enero, en caso de que haya un cambio de control.
Lo que harán los republicanos si retienen el poder está menos definido.
«Muchos planes», apuntó Johnson, «en la misma línea de lo que hemos estado haciendo: menos impuestos, menos regulación».
Trump «quiere jugarse el todo por el todo por su legado», añadió. «Tenemos grandes cosas en el horizonte que podemos hacer».
El presidente prácticamente ha depurado de las filas republicanas de la Cámara a aquellos considerados desleales. Entre ellos se encuentran Massie, quien perdió en las primarias, y Marjorie Taylor Greene, de Georgia, quien se jubiló anticipadamente tras romper con Trump por la divulgación de los archivos de Jeffrey Epstein.
Al ser presionado sobre cómo mantendría a los republicanos en línea, Johnson respondió que se está preparando para cambiar las reglas de la Cámara si regresa como presidente.
«Habrá algunos cambios que harán que la maquinaria funcione de manera más fluida», sostuvo.
Oraciones por el presidente de la Cámara y por el país
La fe suele ser muy fuerte entre los líderes de la Cámara. Dos expresidentes, Nancy Pelosi y Newt Gingrich, son católicos, al igual que John Boehner, quien invitó al papa Francisco a dirigirse al Congreso.
Se espera que Johnson, un exabogado constitucionalista que fue elegido por primera vez junto a Trump en 2016, gane su propia reelección el próximo mes.
«Mi fe es un componente enorme de cómo pienso, de cómo actúo y de lo que hago», expresó Johnson, quien dirigió una oración pública en el National Mall como parte del 250.° aniversario de la nación.
Según comentó, estos días está bebiendo mucho café, reduciendo el consumo de la bebida energética Celsius y todavía tiene 1413 mensajes de texto sin leer, una ligera disminución respecto a la aterradora cifra reportada hace unos meses por The Wall Street Journal.
Uno de los mensajes es de alguien que reza por él.
Johnson aseguró estar muy agradecido por las muestras de oraciones que recibe, tanto para él como para el país.
«Oro por la voluntad de Dios. Y creo que la voluntad de Dios es que nosotros —y no los comunistas— estemos al mando de Estados Unidos», declaró Johnson.
«Y el Nuevo Testamento dice que corres la carrera para ganar», añadió, citando el pasaje de 1 Corintios 9:24. «Esta es una amonestación bíblica. Así que lo haremos».