El mercado petrolero recibió este miércoles una nueva sacudida por la guerra en Irán, luego de que se reportaron un ataque en una instalación de producción de gas iraní en el golfo Pérsico, que Teherán atribuyó a Israel, y represalias de la República Islámica lanzando ataques contra infraestructura energética de Catar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.
El petróleo se dispara a $108 tras los ataques a instalaciones de energía en Medio Oriente
Los precios del petróleo se elevaron este miércoles luego de que la guerra en Irán ha trastornado el sector energético del golfo Pérsico. La televisión estatal iraní informó el miércoles que la República Islámica atacaría infraestructuras de petróleo y gas en Catar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos tras un ataque contra instalaciones relacionadas con su yacimiento de gas natural marítimo de South Pars.
Aunado a esto, Israel mató en un bombardeo nocturno al ministro de Inteligencia iraní, Esmail Khatib, a lo que respondió Teherán lanzando misiles contra territorio israelí y contra la provincia oriental de Arabia Saudita —donde se ubican muchos de los campos petroleros del reino saudita—, y contra Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos.
En este escenario, el precio del petróleo brent, referencia global, escaló 5% por encima de los 108 dólares por barril, empujando el alza del precio de la gasolina en todo el mundo.
Según la Asociación Americana del Automóvil. el precio medio nacional del galón de gasolina regular se disparó el miércoles a más de 3.84 dólares, frente a los 2.98 dólares que pagaban los consumidores antes de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán el 28 de febrero. La última vez que los precios de la gasolina alcanzaron niveles tan altos como los actuales fue en septiembre de 2023.
En Italia el gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni aprobó una serie de medidas para reducir los precios del combustible en el país.
"Vamos a reducir el precio del combustible en unos 0,25 euros (28 centavos de dólar) por litro para todos", además de ofrecer una deducción fiscal a los camioneros, escribió Meloni en las redes sociales.
Expansión de los ataques
Irán condenó el ataque contra su enorme yacimiento de gas natural de South Pars, la mayor reserva de gas conocida del mundo, y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, advirtió de "consecuencias incontrolables" que "podrían afectar al mundo entero".
Teherán amenazó con destruir la industria petrolera y gasífera de sus vecinos regionales, considera de interés para Estados Unidos, si su sector energético volvía a sufrir daños.
"Les advertimos una vez más de que han cometido un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica, cuya respuesta ya se está llevando a cabo", anunciaron los Guardianes de la Revolución en un comunicado difundido por los medios de comunicación iraníes.
"Si se repite de nuevo, los ataques contra su infraestructura energética y la de sus aliados no cesarán hasta que quede completamente destruida, y nuestra respuesta será mucho más severa que los ataques de esta noche".
Teherán mantuvo su ofensiva contra las instalaciones energéticas de sus vecinos del golfo Pérsico, atacando una importante planta de gas natural en Catar, al tiempo que continuaba restringiendo el paso por el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial.
La empresa energética estatal de Catar informó el miércoles que los incendios provocados por Irán contra su principal instalación de gas habían causado "daños extensos".
"QatarEnergy confirma que la ciudad industrial de Ras Laffan ha sido objeto de ataques con misiles esta tarde", declaró la empresa en un comunicado.
"Se desplegaron inmediatamente equipos de respuesta de emergencia para contener los incendios resultantes, ya que se han producido daños extensos. Se ha localizado a todo el personal y no se han reportado víctimas en este momento".
La incertidumbre por los daños a las instalaciones energéticas se suma a la reducción del tránsito de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz, ruta de la quinta parte del petróleo mundial.
Desde que comenzó la guerra, un pequeño número de barcos ha logrado atravesar el estrecho, que conecta el golfo Pérsico con el océano abierto; algunos son iraníes, pero también hay buques de la India, Turquía y otros países. Irán insiste en que la vía marítima está abierta, pero no para Estados Unidos ni sus aliados.
Al respecto, el presidente Donald Trump ha expresado su creciente frustración porque ningún aliado se ha ofrecido a ayudar a abrir el estrecho, y publicó en las redes sociales: "¡NO NECESITAMOS LA AYUDA DE NADIE!"
Un alto mando militar británico, el ministro de las Fuerzas Armadas, Al Carns, afirmó que la reapertura del estrecho aún está muy lejos debido a amenazas como las minas, las lanchas de ataque y los drones.
En consecuencia de esto, el precio del crudo Brent, el índice de referencia internacional del petróleo, ha subido ya casi un 50 % desde el inicio de la guerra.
EEUU busca mejorar oferta de crudo con la inflación en el horizonte
Mientras la administración Trump busca formas de aumentar el suministro de petróleo y reducir los precios, el Departamento del Tesoro suavizó el miércoles las sanciones petroleras contra Venezuela, indicando que se permitirá a las empresas estadounidenses hacer negocios con la empresa estatal de petróleo y gas del país.
El Tesoro emitió una amplia autorización que permite a la estatal Petróleos de Venezuela vender directamente petróleo venezolano a empresas estadounidenses y en los mercados mundiales, lo que supone un cambio radical después de que, durante años, Washington hubiera bloqueado en gran medida las transacciones con el gobierno de Venezuela y su sector petrolero.
El país sudamericano produce alrededor de un millón de barriles, y está bajo supervisión del gobierno de Trump desde la captura de Nicolás Maduro en enero pasado, con una agenda de reformas económicas tutelada por Washington que busca elevar la producción petrolera y de gas con la participación y control directo de Estados Unidos.
El gobierno de Trump también emitirá una moratoria de 60 días para los requisitos de la Ley Jones, que establecen que las mercancías transportadas entre puertos estadounidenses deben ser transportadas en buques con pabellón estadounidense.
A menudo se culpa a esta ley de la década de 1920, diseñada para proteger al sector naval estadounidense, de encarecer el precio de la gasolina.
El impacto de los altos precios de la energía podría afectar las previsiones de inflación en EEUU, y con ello las posibilidades de nuevos recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal.
La Fed a la expectativa
La Fed decidió este miércoles mantener sin cambios su tasa de interés principal, en lugar de reanudar los recortes destinados a impulsar el mercado laboral y la economía. Los funcionarios de la Reserva Federal siguen previendo un recorte más para finales de 2026, pero el presidente Jerome Powell sugirió que esas proyecciones podrían tener menos peso de lo habitual debido a la mayor incertidumbre que existe en torno a la inflación y la economía.
"Simplemente no lo sabemos", dijo Powell sobre lo que sucederá con los precios del petróleo, así como sobre cuánto tiempo tardarán los aranceles del presidente Donald Trump en surtir efecto plenamente en el sistema.
"Lo que realmente quiero destacar es que nadie lo sabe", afirmó, refiriéndose al impacto de la guerra con Irán. "Los efectos económicos podrían ser mayores, podrían ser menores, podrían ser mucho menores o podrían ser mucho mayores. Simplemente no lo sabemos".
Powell señaló que el banco central necesitaría ver un mayor avance en la disminución de los precios de los bienes a medida que el impacto de los aranceles se desvanezca antes de reducir aún más las tasas. La Fed redujo su tasa a corto plazo tres veces el año pasado hasta el 3.6 %, antes de hacer una pausa en enero y el miércoles.









