En el corazón de Merton College, de la Universidad de Oxford, el tiempo parece haberse detenido entre muros de piedra y madera antigua; ahí, donde la luz entra tenue por ventanas estrechas, sobrevive una de las bibliotecas en funcionamiento continuo más antiguas de Europa. En abril de 2026, ese espacio silencioso cumplió 750 años: una cifra que no solo mide antigüedad, sino memoria viva.
750 años entre libros, muros y secretos en la Universidad de Oxford: la biblioteca de Merton sigue contando historias
La historia comenzó en 1276, donde los primeros libros se guardaban en cofres con tres cerraduras, custodiados como tesoros; más tarde, algunos fueron encadenados a mesas y atriles, una imagen que hoy parece salida de otro mundo
Entre cadenas, llaves y silencio
La historia comenzó en 1276, cuando Robert Kilwardby ordenó que cada libro que llegara al colegio permaneciera ahí. Aquellos primeros volúmenes se guardaban en cofres con tres cerraduras, custodiados como tesoros; según el sitio web del Merton College, más tarde, algunos fueron encadenados a mesas y atriles, una imagen que hoy parece salida de otro mundo, pero que entonces garantizaba que el conocimiento no escapara.
Con el paso de los siglos, la biblioteca se transformó. Bajo la influencia de figuras como William Reed y John Bloxham, el recinto creció y se refinó. En el siglo XVI, la madera de roble cubrió el techo con símbolos reales y escudos, mientras los libros, aún encadenados, comenzaban a ocupar estanterías: un cambio silencioso que marcó el rumbo de las bibliotecas modernas.
Libros que cruzaron guerras y siglos
A lo largo del tiempo, donaciones y legados alimentaron sus estantes . Viudas, académicos y viajeros dejaron huella en forma de páginas. Desde los más de 650 libros reunidos por Griffin Higgs hasta los volúmenes enviados desde Alepo en el siglo XVII, cada obra cuenta una historia paralela.
Con los años, la biblioteca abrió sus puertas poco a poco. Primero a unos pocos eruditos; luego, a estudiantes curiosos que, en el siglo XIX, podían entrar apenas una hora por semana. Hoy, en pleno siglo XXI, el lugar convive con tecnología moderna: archivos digitales, talleres de conservación y nuevas colecciones que crecen sin borrar el pasado.
El eco de los pasos sigue siendo suave entre los estantes. Los libros ya no están encadenados, pero la sensación de resguardo permanece. En ese silencio antiguo, la biblioteca de Merton continúa sumando páginas a una historia que no se detiene.
Recorrido virtual deja ver las huellas de la historia
Para quienes no pueden cruzar sus puertas, el propio sitio web del Merton College ofrece un recorrido virtual que permite asomarse a sus pasillos, observar sus detalles y recorrer, aunque sea a distancia, uno de los espacios más antiguos dedicados al conocimiento en Europa.








