Lo que comenzó como una supuesta venta legítima terminó revelando una red de falsificación de arte. El marchante neoyorquino Robert Rogal recibió en su galería a una joven que se presentó como Karolina Bankowska, quien buscaba vender un cuadro atribuido a Andrew Wyeth. Aunque la procedencia era poco clara, la obra parecía auténtica y se estimaba en hasta 30 mil dólares.
Padre e hija se declaran culpables por vender arte falso en Nueva York; fraude supera los 2 mdd
Entre las piezas fraudulentas había imitaciones de artistas como Banksy y Andy Warhol, siendo la más lucrativa una supuesta obra de Richard Mayhew vendida por 160 mil dólares.
Con el tiempo, surgieron dudas y estas llevaron a descubrir que la pintura era falsa. Según fiscales federales, Karolina, de 26 años, y su padre Erwin Bankowski, de 50, formaban parte de un esquema que colocó al menos 200 obras falsificadas en el mercado.
El martes 28 de abril de 2026, ambos se declararon culpables de fraude tras engañar a coleccionistas y casas de subastas en Nueva York, generando ganancias por al menos 2 millones de dólares.
Entre las piezas fraudulentas había imitaciones de artistas como Banksy y Andy Warhol, siendo la más lucrativa una supuesta obra de Richard Mayhew vendida por 160 mil dólares.
Cómo operaba la red y las consecuencias legales del caso
Las autoridades detallaron que las falsificaciones comenzaron a producirse en 2020, cuando los acusados encargaron a un cómplice en Polonia la elaboración de las obras. Para darles apariencia legítima, utilizaban materiales antiguos y sellos falsificados de galerías ya desaparecidas, simulando procedencias creíbles.
Sin embargo, inconsistencias como errores en etiquetas o registros históricos despertaron sospechas dentro del mercado del arte.
El fraude afectó a importantes casas de subastas como Bonhams y Phillips, algunas de las cuales optaron por no comentar el caso.
Finalmente, ambos acusados enfrenta n cargos por conspiración para cometer fraude electrónico y falsificación, con posibles penas superiores a tres años de prisión, restitución cercana a 1.9 millones de dólares y la posibilidad de ser deportados a Polonia.









