Una familia de Kentucky decidió no vender parte de sus tierras, pese a una oferta millonaria, luego de que una empresa de inteligencia artificial buscara adquirir el terreno para construir un centro de datos.
Familia rechaza 26 millones de dólares por su terreno en Kentucky ante plan de centro de datos de IA
Una familia en Kentucky rechaza 26 millones de dólares para vender su tierra a empresa de IA que buscaba construir centro de datos.
De acuerdo con Fox News, Ida Huddleston y sus familiares poseen cerca de 1,200 acres de tierras de cultivo en las afueras de Maysville, en el norte del estado, que han pasado de generación en generación.
La propuesta, hecha por una empresa de inteligencia artificial incluida en la lista Fortune 100, cuyo nombre no fue revelado, contemplaba la compra de aproximadamente la mitad del terreno por 26 millones de dólares. Sin embargo, la familia optó por rechazarla, al considerar que el valor de la tierra va más allá del dinero.
"Hay que quedarse, conservar y alimentar a la nación", dijo Delsia Bare, hija de Huddleston, a Local 12 News.
Para la familia, el terreno no solo representa un activo económico, sino un legado construido durante décadas.
"Mi abuelo, mi bisabuelo y muchos otros familiares han vivido aquí durante años, han pagado impuestos por estas tierras y han alimentado a la nación gracias a ellas", declaró Bare. "Incluso cultivaron trigo durante la Gran Depresión y mantuvieron las filas para conseguir pan en Estados Unidos cuando la gente no tenía nada más".
Según el reporte, la oferta supera ampliamente el valor promedio de la tierra en la zona, estimado en unos 6,000 dólares por acre, lo que refleja el creciente interés de empresas tecnológicas por adquirir grandes extensiones para infraestructura vinculada a la inteligencia artificial. Bare aseguró que otros propietarios de la región también han sido contactados por un comprador anónimo relacionado con este sector.
La familia también expresó preocupación por el impacto que un proyecto de este tipo podría tener en el entorno.
"Nos llaman viejos granjeros tontos, ¿saben?, pero no lo somos", dijo Huddleston. "Sabemos que cuando escasean nuestros alimentos, desaparecen nuestras tierras y nos quedamos sin agua, y además está el veneno... Bueno, ya estamos hartos".
Huddleston cuestionó además los supuestos beneficios económicos del proyecto.
"Digo que son unos mentirosos, que no tienen la verdad, eso es lo que digo. Es una estafa", agregó.
Más allá de la oferta, la familia insiste en que su relación con la tierra es irrenunciable. "Su espíritu jamás moriría. Lo mismo me pasa a mí. "Mientras esté en esta tierra, mientras me alimente, mientras me cuide, no hay nada que pueda destruirme si tengo esta tierra", declaró Bare.








