Jason Meade, un exayudante del sheriff del condado de Franklin, fue declarado culpable este jueves de homicidio imprudente por la muerte de Casey Goodson Jr., un joven afroamericano de 23 años que fue asesinado a tiros en diciembre de 2020 mientras regresaba a la casa de su abuela en Columbus, Ohio, con una bolsa de sándwiches de Subway.
Exayudante del sheriff es declarado culpable por matar a Casey Goodson Jr., joven negro que llevaba sándwiches a su abuela
Jason Meade espera sentencia por el homicidio imprudente del afroamericano, de 23 años, asesinado de cinco tiros por la espalda en diciembre de 2020 en Columbus, Ohio
El veredicto llega después de un segundo juicio marcado por versiones opuestas sobre lo ocurrido aquel día. Aunque el jurado encontró culpable a Meade del cargo menor, no consiguió llegar a un acuerdo sobre la acusación más grave de asesinato, por lo que el juez declaró nulo el proceso en ese punto y la fiscalía analiza si buscará un tercer juicio.
El caso provocó indignación en Ohio y se convirtió en uno de los episodios que alimentaron las protestas por violencia policial racial tras el asesinato de George Floyd en Estados Unidos.
Durante el juicio, Meade —blanco y de 47 años— sostuvo que disparó en defensa propia luego de ver a Goodson apuntarle con un arma cuando ambos vehículos se cruzaron. Según su relato, el joven se giró hacia él con el arma en la entrada de la vivienda, lo que justificó que abriera fuego.
Sin embargo, la fiscalía afirmó que las pruebas contradicen esa versión. Los investigadores sostuvieron que Goodson tenía en las manos una bolsa con comida y sus llaves, además de escuchar música con auriculares al momento del tiroteo. El joven recibió cinco disparos por la espalda y uno más en el costado.
Los fiscales también argumentaron que el arma que Goodson portaba legalmente no estaba en sus manos, sino dentro de una funda bajo su cinturón. El arma fue hallada debajo de su cuerpo en la cocina de la casa de su abuela, todavía con el seguro activado.
Testigos y contradicciones reviven la violencia policial
Uno de los testimonios clave fue el de Christopher Corne, un conductor que circulaba cerca del lugar y declaró haber visto a Goodson cantando y moviéndose al ritmo de la música dentro de su camioneta momentos antes del tiroteo. También aseguró que nunca vio un arma en sus manos.
La defensa intentó desacreditarlo señalando inconsistencias en su descripción física de Goodson, ya que mencionó que llevaba afro o coleta cuando en realidad usaba un gorro ese día.
Otro testimonio importante fue el del policía de Columbus Samuel Rippey, quien declaró que mientras intentaba darle primeros auxilios a Goodson observó el arma tirada en el suelo de la vivienda.
Meade se retiró del Departamento del Sheriff en 2021 y también ejercía como pastor bautista. Su abogado insistió en que el exagente actuó de forma justificada y citó declaraciones previas de su cliente para sostener que temía por su vida.
En Ohio, el cargo de asesinato implica causar una muerte de manera intencional y puede castigarse con cadena perpetua. En cambio, el homicidio imprudente establece que el acusado actuó de forma temeraria al provocar la muerte de otra persona y contempla una pena máxima de cinco años de prisión.
La muerte de Goodson desató protestas y reclamos de justicia en Columbus. Durante meses aparecieron pancartas en puentes y carreteras con mensajes exigiendo la condena de Meade, las cuales incluso fueron retiradas por orden judicial durante el proceso.
El caso también volvió a poner atención sobre otros asesinatos de personas negras a manos de policías blancos en Ohio, incluidos los de Andre Hill, Tamir Rice, Ma'Khia Bryant y Jayland Walker, entre otros casos que han generado cuestionamientos sobre el uso de la fuerza policial en el estado.









