La administración de Donald Trump logra sentar al régimen de
La Habana en la mesa de
negociaciones mediante una estrategia de presión máxima. Según Magdiel Jorge Castro, el
antecedente de lo ocurrido en
Venezuela e
Irán encendió las
alarmas en la
cúpula castrista, que ahora enfrenta un
aislamiento diplomático y económico severo. Por otra parte, los cubanos en el exterior desconfían de esta propuesta de inversión por la falta de seguridad jurídica y derechos políticos.