La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Siempre. Gracias armando.
Vamos a cambiar de tema. Y es que 13 días después de esos terremotos en la guaira, la crisis humanitaria y la seguridad apenas están comenzando a entender lo que ocurrió.
Pero ya hay saqueos en los apartamentos. Hay viviendas que quedaron en pie, pero hay una falta absoluta de custodia por parte de las autoridades.
Pese a que dicen hay una presencia militar y policial. Francisco urreiztieta está en la guaira y hoy nos cuenta lo que allí está ocurriendo.
Empujado por la necesidad. Este hombre sube con miedo cada escalón de su destruido edificio hasta el piso ocho, donde está lo que queda de su apartamento.
Intenta recuperar lo poco que le dejaron, no solo los terremotos, también los saqueadores. Abajo lo espera su pareja con la mirada tensa.
Son momentos peligrosos. El edificio aún en pie está tan dañado que puede caer en cualquier momento.
Pero ambos buscan recuperar algo de su antiguo hogar para recomenzar sus vidas. El hogar de casa de que mi hija me pregunte.
Mamá, van a arreglar mi casita? Eso es algo que solo una familia lo siente.
En lo mismo anda su vecino, pero este tiene que subir al piso 14. Solo lo hizo una vez arriba.
Cada paso es un crujido en paredes y escaleras. Uno sube y ya las paredes.
Comienzan a moverse. Y no, no demasiado riesgo.
Un riesgo que se siente a cada momento . Durante esa entrevista, una bombona de gas que fue bajada del edificio estalló a pocos pasos.
Es el contraste entre la vida y la muerte. De este lado, los sobrevivientes, los terremotos están intentando recuperar los pocos enseres que dejaron los terremotos de sus hogares.
Y este otro lado es una lucha contra el tiempo de familias que están intentando recuperar los cuerpos de sus seres queridos. Dentro de estas montañas de escombros.
Es un joven policía que busca a su padre y hermanos con el resto de la familia y que atraviesa tres pisos hasta el apartamento donde vivían. Aún no logran encontrarlos.
La desesperación que uno siente como familiar es bastante pero no pierde la esperanza y necesita más manos y ayuda para lograrlo. Lo intentamos, pero el riesgo es muy alto en un túnel que apenas se sostiene en equilibrio y que pudiera