Mediante una
conferencia, Karoline Leavitt, comentó que
la Casa Blanca atribuye la tragedia de Alex Pretti y Renee Good a la "obstrucción" de líderes demócratas en Minnesota, acusándolos de
incitar a la violencia contra agentes federales. Mientras el FBI y la Patrulla Fronteriza mantienen investigaciones activas,
la administración Trump defiende su política de deportación masiva de "criminales extranjeros" y critica la gestión de fronteras abiertas del gobierno anterior, reafirmando su compromiso de expulsar a indocumentados con historial delictivo.