Everardo Medellín , de 49 años, luchó por su vida en el hospital luego de complicaciones por coronavirus. El arizonense vivió 18 días de calvario, pero su familia nunca perdió las esperanzas de llevarlo nuevamente a casa.
Hombre de Arizona logra vencer al coronavirus tras pasar 118 días hospitalizado
Se trata de Everardo Medellín, quien fue diagnosticado con el virus y llegó a estar conectado a un ventilador por 67 días. “Volví a nacer porque ya no contaban conmigo”, relató el hombre, quien vive en Arizona y ahora está recuperándose de las secuelas que le dejó la enfermedad.
“Ya estoy libre de virus. Volví a nacer porque ya no contaban conmigo para nada”, dice Everardo Medellín, sobreviviente de coronavirus.
Después de haber estado en cuidados intensivos, hoy se apoya a un oxigeno artificial en casa. “Cuando hablo, sí necesito oxígeno. Pero, cuando estoy tranquilo me lo quito”, explica Medellín.
El señor es padre de familia y ahora sus hijas lo atienden para que tenga una mejor recuperación, mientras ya esperan los días de celebración. “El Thanksgiving la me voy a pasar aquí, con mi familia”, dice Everardo Medellín.
Los pulmones de Everardo se habían dañado más del 80 por ciento, según a la información que los médicos daban a la familia.
“Los doctores dijeron que mi esposo sufría muchísimo mi esposo. Y yo estaba contra la espada y la pared”, dijo Juana Sánchez, esposa de Everardo. “Hicieron una video llamada, donde mis hijos no sabían, pero estaban preparando a mi esposo para que se desconectara”, confesó Sánchez en una entrevista con Univision.
Sin embargo, su compañera de vida no aceptó y suplicó que esperaran un poco más.
“Los médicos estaban increíblemente sorprendidos, cómo él se fue superando. Ellos también [ refiriéndose a lo médicos] tomaron la decisión de seguir adelante con el caso de mi esposo. Por eso él está aquí”, dice la esposa de Everardo.
Aunque Everardo ha pasado el estado crítico de su recuperación, hoy enfrenta las secuelas que deja el coronavirus. La esposa, indica que Everardo tiene falta de memoria y desequilibrio.
Aún así decidieron compartir su testimonio por una sola razón. “Hay mucha gente que probablemente está pasando algo igual, y escuchando esta historia de nuestra familia pueda darle poquita motivación”, indica Mayan Medellín, hija de Everardo.




