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Inmigrantes indocumentados

Fronteras Compasivas cumple 16 años salvando a inmigrantes

El continuo flujo migratorio y las muertes de indocumentados en la frontera han motivado el trabajo del reverendo Robin Hoover, pionero en la colocación de agua en el desierto.
8 Mar 2016 – 7:49 PM EST

Tucson (EFEUSA).- El continuo flujo migratorio y las muertes de indocumentados en la frontera han motivado el trabajo del reverendo Robin Hoover, pionero en la colocación de agua en el desierto para salvar la vida de aquellos que se atreven a internarse en esta región inhóspita.

Después de todo su trabajo y aportación en ambos lados de la frontera, el reverendo comparte ahora con el público su experiencia en su nuevo libro "Creating Humane Borders: A Migration Ethic".

"A pesar de que el cruce de migrantes indocumentados ha disminuido, vemos que si se compara en proporción al número de muertes esta cifra sigue siendo muy alta", dijo a Efe Hoover, quien por más de 30 años ha establecido y trabajado con varias organizaciones que ayudan a la comunidad inmigrante en Arizona y Texas.

En Arizona, Hoover fue el fundador de la organización Fronteras Compasivas en junio del 2000 en un punto cuando la inmigración indocumentada se encontraba en su punto más alto en el desierto de Arizona.

Bajo la dirección del pastor, la organización logró colocar más de 100 estaciones de agua, que consisten en barriles de plástico con banderas de color azul, en puntos estratégicos de la frontera entre Arizona y México.

El próximo mes de septiembre, el primer barril utilizado para establecer una estación de agua será colocado en una exhibición en el Museo Nacional del Instituto Smithsonian en Nueva York.

Aunque ya está retirado y dejó la dirección de Fronteras Compasivas, Hoover continúa cooperando y asesorando a grupos que trabajan a lo largo de la frontera.

Actualmente se encuentra apoyando un proyecto para colocar agua de "buena calidad" dentro del refugio de Cabeza Prieta en la frontera de Arizona, sobre el cual indicó que está muy contaminado con muchas bacterias.

"Estas estaciones de agua son supervisadas por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los EE.UU y creemos que pueden hacer un mejor trabajo," aseguró el activista quien ofrecerá una conferencia de prensa el próximo lunes en Tucson donde hablará sobre este tema.

En su opinión si el agua está muy contaminada puede convertirse en un peligro mayor para los inmigrantes que la toman, ya que puede causarles problemas intestinales como diarrea que puede acelerar la deshidratación.

De acuerdo a cifras de la Patrulla Fronteriza, entre el año fiscal 1998 y el 2015 en el desierto de Arizona se recuperaron aproximadamente 2.900 cuerpos sin vida de migrantes.

Hoover recordó el caso de un grupo de 14 inmigrantes indocumentados de origen mexicano que murieron por deshidratación en el desierto de Arizona en el 2001, que también forma parte de uno de los capítulos de su libro que saldrá a la venta la próxima semana.

Las víctimas formaban parte de un grupo de 28 hombres que fueron abandonados a su suerte por los traficantes en una de las regiones más apartadas del desierto, caso que fue considerado hasta la fecha como uno con el número más grande de fallecimientos de migrantes en un solo caso en la frontera de Arizona.

En el apartado dedicado al caso, el reverendo analiza el porqué algunos grupos religiosos participan activamente en la lucha a favor de los inmigrantes y otros no tanto.

Otro capítulo está dedicado a la continua lucha de diversas organizaciones con el gobierno de la reserva indígena Tohono O'odham para que les permita entrar y colocar agua en los corredores utilizados por los migrantes, algo que siempre fue negado.

En el 2007, Hoover causó gran controversia cuando propuso dar mapas a los migrantes sobre los peligros que enfrentan al cruzar el desierto de Arizona y los lugares donde podían encontrar agua.

El activista también ha propuesto el uso de teléfonos satelitales por los migrantes para poder llamar y pedir ayuda cuando se encuentran en peligro perdidos en el desierto.

En su libro también habla sobre lo que llama "Hoover Plan", una propuesta que pretende otorgar visas de trabajo tanto a inmigrantes indocumentados que ya viven en el país como a los que desean venir a trabajar, las cuales serían por periodos limitados de tiempo.

En caso de que los migrantes quieran convertirse en ciudadanos, entonces pasarían a otra lista de espera.

"No estamos hablando de una amnistía, ni tampoco de una deportación masiva", aseguró.

De acuerdo a la Patrulla Fronteriza, las muertes de inmigrantes indocumentados descendieron en un 38 por ciento durante el año fiscal 2015, donde se reportaron 68 fallecimientos, una cifra menor a los 110 registrados en el año fiscal 2014.

Durante este mismo periodo, la agencia federal reportó la detención de 63 mil indocumentados en el Sector Tucson de Arizona, una cifra muy por debajo de las más de 100 mil aprensiones que se registraron a mediados de la década de 2000. EFEUSA

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